Isabella H. de Carvalho, I.Media

La Pontificia Academia para la Vida, la Asociación Médica Mundial (WMA) y la Asociación Médica de Alemania (GMA) han unido fuerzas para abordar las dudas y recelos sobre la vacuna Covid-19 en todo el mundo, reafirmando su seguridad y comprometiéndose a luchar contra la desinformación y difusión de mitos.

“Mientras que a un niño en un país en desarrollo se le niega una vida más segura o incluso la supervivencia porque su nación o su familia no pueden costear el precio de las vacunas, también hay un niño en un país rico al que le es negada una prevención capaz de salvar vidas debido a la ignorancia o reticencia de sus padres”, dijo el Dr. Frank Ulrich Montgomery, presidente del Consejo de la WMA, durante una conferencia de prensa celebrada en el Vaticano el 2 de julio de 2021.

Monseñor Vincenzo Paglia, presidente de la Pontificia Academia para la Vida, y el Dr. Ramin Parsa-Parsi, jefe del departamento internacional de la GMA, también intervinieron en la conferencia para pronunciar las palabras de clausura del seminario web “Mesa redonda internacional sobre vacunación”, que tuvo lugar el pasado 1 de julio. Los representantes de las organizaciones se comprometieron a trabajar juntos para promover la vacunación contra la Covid-19.

En su discurso, el Dr. Montgomery identificó tres elementos clave para contrarrestar el recelo hacia las vacunas: fomentar la confianza, luchar contra la complacencia y ofrecer conveniencia. Todos los oradores enfatizaron que aumentar la confianza en las vacunas desmintiendo las informaciones falsas es el primer paso para ganarse a los escépticos.

Según una encuesta de la Unión Europea realizada entre febrero y marzo de 2021, el 27% de los adultos del bloque comunitario muestran dudas sobre la vacunación, declarando que es “muy improbable” o “bastante improbable” que se vacunen contra la Covid-19. En los EE. UU., este número es solo un poco menor, con alrededor de un 11% de los adultos que dudaban de la vacuna en junio de 2021.

El Dr. Montgomery explicó que es importante hacer una distinción entre los que se oponen firmemente a las vacunas, los “anti-vacunas”, y aquellos que dudan en vacunarse, en respuesta a una pregunta de un periodista sobre el tema. El doctor dijo que es a este último grupo al que les gustaría llegar con información clara y precisa para convencerles sobre la seguridad de las inyecciones.

En cuanto a la lucha contra la complacencia, el Dr. Montgomery recordó el deber ético de vacunarse, ya que no solo protege la propia salud, sino que también “sirve a todos aquellos que nos rodean”. De hecho, el Papa Francisco también ha dicho que cree que vacunarse es una obligación moral, ya que es una elección que afecta a la vida de los demás.

Por último, con el fin de distribuir las vacunas de manera conveniente a la población, los oradores de las tres entidades instaron a los líderes mundiales a brindar un acceso universal a las vacunas y a no excluir a los países con menos ingresos. Monseñor Paglia enfatizó especialmente la necesidad de abordar las situaciones locales de pandemia en los países del Sur Global.

Para lograr este objetivo a nivel global, además de combatir el escepticismo sobre las vacunas, los oradores reiteraron la importancia de la cooperación internacional e interdisciplinaria.

“Esperamos que nuestra colaboración contribuya a aumentar la confianza en las vacunas y a fomentar soluciones para los obstáculos que deben afrontar aquellas partes del mundo donde las vacunas siguen siendo escasas”, explicó el Dr. Parsa-Parsi.

“Somos muy conscientes de que no son las vacunas las que salvan vidas, sino más bien la vacunación”, dijo.

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