La Navidad en las montañas narra el encuentro entre un capitán liberal y un joven sacerdote católico.

Luego de combatir en la Guerra de Reforma —que históricamente se dio entre el bando de los liberales generalmente masones, apoyados por un Estados Unidos que buscaba la expansión territorial, y el bando de los conservadores, con frecuencia católicos y respaldados por España—, el capitán de este relato va a un pueblo en la sierra mexicana a fin de encontrarse con un cura español que ha logrado llevar a la práctica una transformación social que mejora las condiciones de vida y convivencia de todos los habitantes del lugar.

En vísperas de Navidad

El encuentro entre ambos sucede en la víspera de la Navidad.

El sacerdote es fray José de San Gregorio, pero no deja que los feligreses lo llamen “señor cura” sino “hermano cura”, con lo que se gana la admiración del visitante liberal.

Altamirano, el autor del libro, fiel a su idea de fraternidad universal (entonces usada como insignia de los masones en contra de la Iglesia católica) pone en labios de su personaje sacerdotal estas palabras: “La bella y santa idea de la fraternidad humana en todas sus aplicaciones debe encontrar en el misionero evangélico su más entusiasta propagandista”.

Enseguida Altamirano exalta la idea de la democracia haciendo un uso de la religión cristiana, pues exclama el capitán: “¡Usted es un demócrata verdadero!”, a lo cual responde el “hermano cura”:

“Demócrata o discípulo de Jesús, ¿no es acaso la misma cosa?”

Relato costumbrista

Como es más o menos frecuente en la literatura latinoamericana, esta novela no tiene en sí una trama, nudo, clímax y desenlace. Simplemente el personaje del capitán va narrando su visita al poblado. Y cierra abruptamente contando el caso de una pareja de enamorados del pueblo, procedentes de distinto estrato social y a quienes la guerra separó, y cómo es posible la reconciliación.

Navidad en las montañas es, por tanto, una novela usada por su autor como arma política, y el lector cristiano encontrará algunas otras ideas chocantes; por ejemplo, que la historia del nacimiento de Jesucristo sólo es una “poética leyenda”, o que la inspiración divina es “superchería”, etc.

Pero lo que hace interesante a este libro de Altamirano es, desde luego, la lectura de las reformas que introduce el cura en el pueblo, logrando cambiar la vida de sus habitantes.

Y lo que le da valor es el relato de las costumbres del pueblo mexicano católico en tiempo de Navidad.

A continuación, presentamos un fragmento de ello, puesto en boca del personaje del capitán:

“Recordaba mi pueblo, mi pueblo querido, cuyos alegres habitantes celebraban a porfía con bailes, cantos y modestos banquetes la Nochebuena. Parecíame ver aquellas pobres casas adornadas con sus Nacimientos y animadas por la alegría de la familia: recordaba la pequeña iglesia iluminada, dejando ver desde el pórtico el precioso Belén, curiosamente levantado en el altar mayor: parecíame oír los armoniosos repiques que resonaban en el campanario (…)convocando a los fieles a la Misa de gallo, y aún escuchaba con el corazón palpitante la dulce voz de mi pobre y virtuoso padre, excitándonos a mis hermanos y a mí a arreglarnos pronto para dirigirnos a la iglesia(…).

“Después me parecía llegar, penetrar por entre el gentío que se precipitaba en la humilde nave, avanzar hasta el pie del presbiterio, y allí arrodillarme admirando la hermosura de las imágenes, el portal resplandeciente con la escarcha, el semblante risueño de los pastores, el lujo deslumbrador de los Reyes magos, y la iluminación espléndida del altar (…).

“Y después de un momento en que consagraba mi alma al culto absoluto de mis recuerdos de niño, (…) me trasladaba (…) al lugar depositario de mis impresiones de joven. Aquél era un cuadro diverso. Ya no era la familia; estaba entre extraños; pero extraños que eran mis amigos (…). Eran las posadas con sus inocentes placeres y con su devoción mundana y bulliciosa; era la cena de Navidad con sus manjares tradicionales y con sus sabrosas golosinas; era México, en fin, con su gente cantadora y entusiasmada”.

TEMA DE LA SEMANA: NAVIDAD, UNA PUERTA ABIERTA A LA ESPERANZA

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 19 de diciembre de 2021 No. 1380