Noel Díaz, fundador de El Sembrador Nueva Evangelización, una vez más ha sido recibido por el Papa Francisco. Cada año, informa al Pontífice sobre la misión de ESNE. Díaz recibe consejos del Papa para realizar mejor su labor de evangelización dirigida a los migrantes, a quien necesita recibir el mensaje de Cristo

Por Patricia Ynestroza / Vatican News

Noel Díaz, fundador de El Sembrador Nueva Evangelización, habla de su encuentro con el Papa Francisco, no es el primero. «El Santo Padre tiene una mirada de ternura para todos, yo represento a la comunidad de migrantes» dijo Noel ante nuestros micrófonos, y aceptando la misión del Santo Padre, que quiere una Iglesia en salida, es la misión de ESNE, se dedica al más necesitado. Díaz representa a los migrantes, llegados desde países en conflicto, o en situaciones de pobreza, con sus sueños de mejorar su futuro.

La misión de ESNE, El Sembrador -Nueva Evangelización-, es llevar a Cristo, el mensaje de la Buena nueva, producir dentro de los corazones el deseo de traer fe y esperanza. Hacer que quienes se sintonicen con sus radios y canales de televisión no pierdan la fe, la esperanza, esa fe que traían desde sus casas, y que los hizo partir buscando un futuro mejor, esa fe, que los hizo superar cada uno de los retos que afrontaron en los EEUU.  Importante es que una vez que sus vidas han mejorado, no descuidar, no olvidar esa fe que hace parte de sus raíces.

Cada año, Noel Díaz, fundador de El Sembrador Nueva Evangelización, viene al Vaticano, y se lleva un nuevo mensaje del Papa, un consejo para seguir con su misión. En esta ocasión, el Papa una vez más aconsejó a Díaz:

«Nos dijo, sigan siempre haciendo lo que están haciendo, lleven la Palabra, habló de las Sagradas Escrituras, que es algo que nosotros consideramos importante, y dentro de ese proceso de misión nos está animando. Un día me dijo en el avión, cuando tuve un encuentro con él en el viaje a México y a Cuba, cuando le pregunté que soy un evangelizador, un laico, qué es lo que quiere que hagamos, nos dijo, dígale a la gente que salga de las cuevas y esa ha sido nuestra tarea».

Para Díaz, ese mensaje significó, llevar la luz, las cuevas significan estar escondidos. El Papa también le ha dicho que quiere una Iglesia en salida, y esos consejos son la misión de ESNE: ser un medio para llevar la alegría del Evangelio. Especialmente en los tiempos que estamos viviendo.

ESNE ha salido adelante gracias a las donaciones que han dado los migrantes, muchos de ellos haciendo trabajos humildes, limpiando casas, trabajando en el campo. Su ayuda ha significado que hoy día tenga muchas estaciones de radio y un canal que llega a más de 15 países, y todo es resultado de la generosidad de un pueblo de fe. Con transparencia, ayudando al más necesitado.

Uno de los periodistas, recordó que en EEUU, hay una oferta muy grande de personas de distintas religiones y nominaciones cristianas, que hacen una labor de evangelización, pero muchas de ellas, también han sido criticadas, los tele preachers, dijo el colega Felipe Herrera, tuvieron una credibilidad muy grande, la perdieron cuando se dieron cuenta de problemas que tuvieron, incluso financieros, Ustedes no han tenido esos problemas, ¿Cómo han logrado mantener una credibilidad incluso desde el punto de vista financiero, para que no se piense que ESNE no es un negocio sino más bien un apostolado?

R. El consejo que me dio un padre director espiritual, que en paz descanse, un día quería dedicarme totalmente a esto, trabajaba en una empresa grande, y me estaba yendo muy bien económicamente, pero yo quería dar un paso de fe al Señor, ya no estoy interesado en lo material, sino que ahora me interesa más llevar el tesoro de la fe a los migrantes, todavía ESNE no había crecido mucho, y él me dijo, yo creo que este apostolado va a ser muy grande, te recomiendo que sigas trabajando y que seas voluntario, esto me ha dado mucha credibilidad al apostolado, yo no recibo nada, al contrario, soy parte de los donadores para la obra, eso ha dado credibilidad. Todo lo que se recibe, anualmente se entrega un reporte a la Arquidiócesis de los Ángeles, al Arzobispo, para que todo sea transparente. Entonces la gente ha sentido más confianza, por eso creo se ha llegado donde estamos.

Otra colega le preguntó sobre las dificultades que pasó desde que dejó su país hasta que llegó, en forma clandestina a los EEUU

Han sido muchas, inicialmente, llegar a un país sin tener los documentos, ir a buscar trabajo y le piden a uno los documentos, y uno decir: no los tengo. Vas buscando dónde te pueden dar trabajo sin pedirte los documentos, por un lado. Luego cuando uno inicia, tiene que pagar donde está, o hay una familia que te recibe, todo es un proceso muy complejo, muy difícil. Los primeros siete meses, ya quería regresarme de nuevo a México. Porque trabajé poco, luego ya no tenía trabajo, mi madre la dejé en México, y me preguntaba cómo podré salir adelante, momentos difíciles, pero como todas las cosas, siempre se abre una puerta, en la medida que vas tocando, se abre una puerta, en mi caso, empecé a trabajar en un laboratorio de óptica, y allí se me abrió el campo del trabajo, aunque era ilegal, pasaron los años y gracias al trabajo y a los nuevos cambios en la política, pude aplicar para tener los documentos, para mí y para mi madre, que me la llevé a EEUU, cuando ya tenía trabajo. Muchos de mis hermanos, que trabajan en trabajos duros, porque si no tienes documentos te toca trabajar en lugares muy complicados.

 

Publicado en Vatican News

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