Por P. Fernando Pascual

Todo lo que hacemos surge desde el amor y el deseo de alcanzar lo que consideramos bueno para nosotros.

El amor surge desde nuestro interior, con sus diferentes aspiraciones, y luego nos ponemos a trabajar.

Así, amamos un buen plato de lentejas porque tenemos apetito. O amamos un libro porque nos proporciona conocimientos o descanso.

El amor encuentra ante sí diversos riesgos o dificultades. Podemos ahora señalar tres de gran importancia.

El primer riesgo consiste en amar algo equivocado. Ello ocurre cuando pensamos que será bueno para nosotros algo que en realidad nos daña.

Eso ocurre, por ejemplo, cuando uno sigue una dieta aconsejada por algún familiar o amigo que luego produce problemas más o menos graves de salud.

El segundo riesgo surge cuando amamos algo bueno de manera equivocada. Ocurre, por ejemplo, cuando quiero conseguir un buen puesto de trabajo y, para ello, escojo la terrible injusticia de calumniar a un posible “rival”.

El tercer riesgo aparece cuando descubrimos que es muy difícil, casi imposible, alcanzar aquello que deseamos. O cuando, al movernos hacia la meta deseada, empiezan a surgir obstáculos que nos apartan de la misma.

Estos y otros riesgos explican cómo tantas veces no conseguimos alcanzar tantas cosas que amamos, lo cual provoca frustraciones y tristezas más o menos profundas.

A pesar de los riesgos y obstáculos que podamos encontrar en el camino, todo lo que hacemos se basa en el amor, unido a esperanzas humanas que nos permiten afrontar con más energía las dificultades que se van presentando.

Este día emprenderé acciones pequeñas o grandes. Cada uno de mis actos surge desde deseos y amores que me llevan a trabajar hacia bienes que considero adecuados para mí y para las personas a las que amo.

No siempre alcanzaré las metas previstas. Pero siempre puedo elevar mi mente y mi corazón a Dios para que me ayude a tener buenos deseos, y para que me dé fuerza a la hora de afrontar los diferentes obstáculos que encuentre a lo largo de un camino que surge desde el amor y me lleva hacia nuevos amores.

 

Imagen de Noel Bauza en Pixabay


 

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