Al salir del hospital, el Pontífice bajó del coche y saludó y bendijo a la gente que estaba fuera. Abrazó a una pareja que perdió a su hija el pasado viernes por la noche, deteniéndose a rezar con ellos. Después, el Santo Padre se dirigió a la Basílica de Santa María la Mayor, deteniéndose a rezar ante el icono de María, Salus Populi Romani.

Por Vatican News

El Papa Francisco fue dado de alta del Hospital Universitario A. Gemelli el sábado 1 de abril, según un comunicado difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Antes de abandonar el centro, hacia las 10:35 horas, el Santo Padre saludó al Rector de la Universidad Católica, Franco Anelli, junto a sus colaboradores más cercanos, el Director General del Policlínico, Marco Elefanti, el Asistente General Eclesiástico de la Universidad Católica, monseñor Claudio Giuliodori, y el equipo de médicos y sanitarios que le han asistido durante estos días.

A la salida del hospital, el Papa Francisco bajó del coche y saludó y bendijo a la gente que se encontraba fuera. Abrazó a una pareja que perdió a su hija en la noche de ayer, viernes, y se detuvo a rezar con ellos, informó la Oficina de Prensa del Vaticano.

El Pontífice se dirigió a la Basílica de Santa María la Mayor. El Papa se detuvo ante el icono de María, Salus Populi Romani, encomendando en la oración a los niños que encontró ayer en el ala de Oncología Pediátrica y Neurocirugía Infantil del hospital, a todos los enfermos y a los que sufren enfermedades y la pérdida de seres queridos.

El Obispo de Roma regresó al Vaticano antes de las 11:30.

«El personal del hospital es heroico»

En la entrada del Gemelli, el Papa habló también con algunos de los periodistas presentes, congregados en el aparcamiento del Gemelli desde el amanecer, con los que bromeó sobre su estado de salud. «Sigo vivo», dijo con una sonrisa, confirmando que mañana por la mañana, domingo 2 de abril, estará en la plaza de San Pedro para la misa del Domingo de Ramos y el Ángelus. «Solo sentí molestias, pero no tuve miedo», dijo el Papa Francisco a los periodistas, refiriéndose a sus problemas respiratorios del pasado miércoles.

Preguntado por un periodista si hubo algún momento hermoso durante sus días en el hospital, Francisco dijo que le impresionó la gente que trabaja en el hospital:

«Ser médico, ayudar al personal, limpiar, en el hospital se necesita heroísmo y mucha ternura con los enfermos. Los pacientes son volubles, todos, la volubilidad es algo que viene con la enfermedad. Se necesita paciencia… Admiro mucho a la gente que trabaja en el hospital, ayer estuve con los niños y vi con qué ternura cuidaban de ellos».

 

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