Por Mary Velázquez Dorantes

El sacerdote Carlos Olmedo Arias Zapata, de la diócesis de Buga en Colombia, trabaja actualmente en la Pastoral Juvenil, así como en los ejercicios de exorcismo de la misma diócesis. Tiene 17 años de vida sacerdotal. Su quehacer es dar orientación a los jóvenes, pero al mismo tiempo dar acompañamiento espiritual ante interrogantes de la vida, para lograr el encuentro con el Dios vivo y resucitado. Para este 2025 creó el proyecto “40 visitas a Jesús Sacramentado” para la sanación, liberación y protección. El Observador de la Actualidad conversó con él sobre esta idea que se puede extender en todo el mundo.

– ¿Cómo nace el proyecto “40 visitas a Jesús Sacramento”?

En nuestra diócesis tenemos esas cuarenta visitas al Santísimo de forma común digamos, y ahora con el alcance de las redes sociales las hemos extendido para todos. El proyecto se ha dirigido como una oportunidad de encuentro con el Señor cara a cara, a dejarnos guiar por él, contemplarlo. Es una oportunidad de darnos un regalo para nosotros mismos.

Entonces, a través de un grupo de oración realice la invitación para que podamos comprender que Dios sana y restaura desde el momento mismo de nuestra concepción, nuestras heridas de la infancia. Nos invita al perdón como un medio de restauración, y muchas veces nos preguntamos a quién perdonar, y en este proyecto comenzamos pidiendo la intercesión para perdonar a nuestros padres, abuelos y familiares.

¿Cómo podemos explicar el poder de la oración en la vida moderna?

La oración en definitiva es momento de encuentro con Dios, es un momento para dejarnos amar en medio de un mundo con muchas agitaciones. Estamos corriendo todo el tiempo, el mismo tiempo no nos alcanza; estamos muy dedicados al hacer, al estar en movimiento que no sabemos a dónde vamos. Entonces la oración es un oasis en medio de este bullicio, es un alto que todos necesitamos para ser amados por el amado. Para donde se mire, el hombre moderno requiere de amor, entonces, si hacemos esa pausa y contemplamos al amor mismo que es Dios, a través de la oración, la vida tendrá cause.

¿Por qué es importante que realicemos oración por nuestro árbol genealógico?

En las cuarenta visitas al Santísimo el objetivo es pedir sanción y liberación, recordando que somos frutos de una historia, una historia de salvación, una historia que nos ha marcado positivamente pero también negativamente. Dios tiene poder para sanarnos de raíz, desde el vientre materno. Es muy curioso, pero desde nuestra historia de vida vamos arrastrando vacíos, traumas, complejos, y a través de las visitas a Jesús Sacramentado esas marcas de la vida se restauran.

¿Jesús Sacramentado todo lo hace nuevo?

Es importante señalar que Jesús todo lo hace nuevo entonces, cuando nos postramos y oramos, Él actúa. La vida moderna nos distrae, pero la oración de intercesión nos enseña que tanto nuestras alegrías como nuestras penas son motivo de oración; desde el momento fecundo hasta la edad que tenemos actualmente Jesús va reconstruyendo. Quizás nosotros no nos hemos dado cuenta de las fallas de nuestro árbol genealógico, de algunos patrones de conducta que heredamos y que nos marcan, entonces su forma de operar es en el silencio de la reparación.

Guía práctica para las 40 visitas al Santísimo:

  • Orar por el momento de nuestra concepción.
  • Orar por nuestros padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos.
  • Pedir perdón por los vacíos que consciente e inconscientemente fueron provocados en la infancia.
  • Orar por las huellas de abandono físico, emocional y espiritual.
  • Pedir perdón por todos los actos de egoísmo durante nuestra crianza.
  • Pedir perdón por los duelos de olvido, ausencia que se vivieron por parte de nuestros padres.
  • Orar por la restauración de la familia, los encuentros y diálogos.
  • Orar por la restauración de nuestros padres, hermanos y nosotros mismos.

Reto

Al iniciar el caminar con Jesús, puedes hacer la visita de 5, 10, 20, 30 minutos a Jesús Eucaristía o el tiempo que puedas cada día.

 

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 16 de marzo de 2025 No. 1549

 


 

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