El Papa León XIV insta a abandonar la violencia interna, promoviendo la reconciliación basada en la justicia y la fraternidad.
Por Martha Inés Romero M.* – Vatican News
El Papa León XIV, en su Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2026 La paz sea con todos vosotros: Hacia una paz «desarmada y desarmante», nos invita a rechazar la lógica de la violencia y la guerra, y a abrazar una paz auténtica basada en el amor y la justicia. El Papa León XIV aboga por una paz que no dependa de las armas, sino que desarme la violencia interna y transforme las relaciones. Esta paz —dice el Papa León— debe ser desarmada, por cuanto no se afirma en el miedo, las amenazas ni las armas. Y debe ser desarmante, capaz de transformar los conflictos desde el corazón y la creación de un ambiente de confianza mutua y esperanza. “No basta con pedir la paz; debemos encarnarla en un estilo de vida que rechace toda forma de violencia, ya sea visible o sistémica.”
¿Por qué una paz noviolenta y sin armas?
La noviolencia es un valor fundamental del Evangelio, en el que Jesús combinó un rechazo inequívoco a la violencia con el poder del amor en acción, por la justicia, la verdad y la paz. En esencia, la noviolencia evangélica está firmemente arraigada en valores como la compasión, la empatía y el respeto por la dignidad inherente a todos los seres humanos. Este principio exige estar desarmado, creando una paradoja: desde nuestra vulnerabilidad, construimos la fuerza de la noviolencia.
Esta paz desarmada se construye de varias maneras:
Mediante el diálogo y la diplomacia: El Papa León XIII se refiere al diálogo y la reciprocidad. Entendemos la mediación, la diplomacia y el derecho internacional como caminos hacia la paz. Necesitamos cuidar el multilateralismo basado en el estado de derecho, profundamente afectado por la pragmática y “confrontacional” forma de diplomacia que enfrentamos. Promover una diplomacia noviolenta significa alentar la búsqueda de soluciones a través del diálogo social y político.
A través de la incidencia por el desarme: Refiriéndose a San Juan XXIII, quien promovió por primera vez el desarme integral, el Papa llama a un cambio profundo que abarque la mente y la vida, promoviendo la humildad evangélica. Podemos actuar por el Desarme y la seguridad humana integral (prioridades ratificadas en el reciente 80 aniversario de Pax Christi Internacional en Florencia) ¿Cómo? Creando conciencia y abogando contra la proliferación de armas nucleares y ligeras, así como apoyando iniciativas comunitarias que aborden las causas profundas de la violencia. Observando contextos en los que jóvenes están involucrados en pandillas u otros entornos violentos (como en Haití), y abogando por la creación de condiciones seguras para los civiles y por una cultura de paz.
A través del cambio transformador y perseverante.
Como constructores de paz, identificamos cuatro dimensiones del cambio:
Cambio Personal: se refiere a la conversión de los corazones, relacionada con nuestra decisión personal e íntima de optar por el desarme, incluso de pensamientos y palabras frente a una violencia estructural, psicológica, cultural, ecológica. La Iniciativa Católica por la Noviolencia de Pax Christi promueve este «camino de Jesús» —la noviolencia— desde una espiritualidad encarnada, que se expresa en el respeto por la dignidad humana y la integridad de la Creación.
Cambio Relacional: El Papa León insta a abandonar la violencia interna, promoviendo la reconciliación basada en la justicia y la fraternidad. El enfoque de la construcción de una paz justa, se centra en la prevención de la violencia y la justicia restaurativa. En el corazón de la construcción de una paz justa se encuentra la construcción intencional de dar el paso por un ser social y colectivo, con relaciones en todos los niveles de la sociedad, dedicadas a la transformación noviolenta de los conflictos, la búsqueda de la justicia social y la creación de culturas de paz sostenible. Se trata de promover el diálogo social y ecuménico e interreligioso, como caminos de paz y como lenguajes de encuentro dentro de las tradiciones contextuales.
Cambio Cultural: mirar más allá de los lazos de sangre o la etnia, o de quienes solo aceptan a sus similares y rechazan a quienes son diferentes. Con conexión y respeto: el mensaje nos invita a ver al otro no como un adversario, sino como un hermano o hermana, superando el miedo; se trata de fomentar alternativas justas y pacíficas desde la cultura, el arte y la identidad contextual.
Cambio estructural: el Papa León nos insta a asumir esta “lucha noviolenta” en nuestros propios contextos. A promover el desarrollo mediante políticas y prácticas que mejoren las condiciones necesarias para una paz duradera y sin armas.
El mensaje nos recuerda que los discípulos de Jesús están «invitados a vivir de una manera única y privilegiada…». Estamos ante un Magisterio del Papa León coherente desde Mayo de 2025, llamándonos a todos, creyentes y no creyentes, responsables políticos y ciudadanos, a construir el Reino de Dios y a trabajar para construir un futuro colectivo humano en paz entre nosotros y con la Naturaleza, que sufre bajo un sistema destructivo y contaminante.
La “paz de Cristo desarmada y desarmante” es la noviolencia en esencia. No basta con desear la paz, ello implica una “transformación duradera” en la que quienes la reciben se transforman y, en consecuencia, el contexto en el que se desarrollan las relaciones es transformado. ¿Cómo se produce esta transformación? Construyendo la paz desde un enfoque noviolento, siguiendo a Jesús Noviolento. Es una forma prometedora de comprender la enseñanza de la Iglesia sobre la guerra y la paz. Se basa tanto en una lectura atenta de los signos de los tiempos, donde el Espíritu de Dios actúa en la historia, como en un discernimiento cuidadoso de lo que el Evangelio nos llama a hacer hoy, como Pueblo de Dios, porque “más que una meta, la paz es presencia y camino”.
Jesús promovió la aceptación del sufrimiento en lugar de responder a la violencia con violencia. Anima a un enfoque pacífico incluso ante la agresión. Los activistas noviolentos a menudo demuestran una inmensa valentía y resiliencia ante la adversidad. Están dispuestos a soportar dificultades y a hacer sacrificios personales para perseguir sus principios y convicciones.
Damos gracias al Dios de amor por el Papa León y su mensaje de una paz desarmada y desarmante.
*Secretaría General de Pax Christi Internacional





