Por Mary Velázquez Dorantes

El sacerdote Filiberto Velázquez Florencio deja el estado de Guerrero tras una incansable lucha contra la violencia y el acoso hacia los clérigos. Luego de recibir amenazas directas por parte del crimen organizado debido a su defensa de los derechos humanos, ha sido desplazado forzosamente por su propia seguridad.

Mejor conocido como el “Padre Fili”, ya había sufrido un atentado el 10 de octubre de 2023 en la carretera Tixtla-Chilpancingo. La violencia ha sido una marca constante en la vida de este sacerdote, quien asumió el cargo del padre Bertoldo Pantaleón Estrada, asesinado en octubre de 2025 en Guerrero mientras se desempeñaba como párroco de la iglesia de San Cristóbal, en Mezcala.

¿Quién es el padre Fili?

Filiberto Velázquez Florencio es un sacerdote católico, activista y defensor de los derechos humanos. Originario de Guerrero, realiza acompañamiento a personas afectadas por la desaparición forzada y la violencia armada en la región. En 2024, su situación de riesgo se agravó debido a su labor en defensa de los derechos de normalistas, migrantes y comunidades rurales. Ha sido víctima de hostigamiento y atentados; asimismo, ha documentado ataques con drones y ha denunciado en numerosas ocasiones la falta de seguridad en el sur de México.

Las razones del desplazamiento

“El desplazamiento forzado es una realidad en México”, afirma el padre Filiberto, quien añade que “América Latina es un continente peligroso para los sacerdotes”. El Padre Fili es fundador del Centro Minerva Bello, institución dedicada a la defensa de los derechos humanos. Desde diciembre de 2025 se encuentra fuera de Guerrero, tras siete años de labor en la defensa de las víctimas y la construcción de acuerdos de pacificación.

Aunque contaba con un esquema de protección, el asesinato del padre Bertoldo Pantaleón Estrada fue el punto de quiebre para que el Episcopado Mexicano decidiera trasladarlo. Incluso se recibieron peticiones de Chile y Alaska para acogerlo y garantizar su supervivencia.

El grupo delictivo “Los Ardillos” es señalado como el responsable de las amenazas directas que permean la realidad del clero en la zona. Respecto a la violencia sistemática, el sacerdote declaró a diversos medios: “Pareciera que se normalizan los atentados contra los sacerdotes en México; sumamos 60 sacerdotes muertos en tres sexenios y parece algo normal para todos”.

La búsqueda de la paz

Una de las labores más complejas del clérigo ha sido mediar acuerdos de paz entre los grupos delictivos denominados Los Ardillos y Los Tlacos. Bajo este contexto, el padre Fili sostiene que “la paz se tiene que negociar”. En un entorno donde imperan la impunidad, la disputa territorial y la indiferencia de las autoridades, el sacerdote también identifica la presencia de otros grupos como la Familia Michoacana y el Cártel de la Sierra. En la última década, seis sacerdotes han perdido la vida en Guerrero debido a la violencia.

Los focos rojos

La labor mediática y social del sacerdote resultó incómoda para los grupos criminales. Según sus propias palabras: “El crimen organizado no solo es una amenaza para los ciudadanos, sino para los sacerdotes; el hecho de ir a celebrar misa a ciertos lugares fue un detonante para que me presionaran a salir”.

La Diócesis de Chilpancingo-Chilapa confirmó su salida para resguardar su integridad. Aunque cuenta con escoltas del Servicio de Protección Federal y apoyo intermitente de la Guardia Nacional, su ubicación actual se mantiene bajo reserva. El obispo José de Jesús González Hernández calificó la protección oficial como insuficiente y enfatizó durante una eucaristía: “No se buscan mártires, sino sacerdotes vivos que sigan ayudando”.

Abandonar su lugar de origen es, para el padre Filiberto, un signo de la descomposición del tejido social que lastima profundamente a las comunidades católicas.

Cronología de los hechos

  • Agosto de 2018: Se funda el Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia “Minerva Bello”, con el objetivo de acompañar legal y psicológicamente a las víctimas del crimen organizado.
  • 10 de octubre de 2023: El Padre Fili sobrevive a un atentado armado mientras circulaba por la carretera Tixtla-Chilpancingo.
  • Octubre de 2023: El Gobierno Federal le asigna medidas cautelares y escoltas a través del Servicio de Protección Federal.
  • Octubre de 2025: Tras el asesinato del sacerdote Bertoldo Pantaleón Estrada, Filiberto Velázquez es nombrado párroco interino en Mezcala, una zona de alto conflicto minero.
  • Diciembre de 2025: La Embajada de los Países Bajos otorga al Centro Minerva Bello el prestigioso Premio Tulipán, reconociendo su valor en la defensa de los derechos humanos.
  • Diciembre de 2025: Ante el incremento crítico de amenazas de muerte por parte de “Los Ardillos”, el Episcopado Mexicano ordena su retiro inmediato de la zona.
  • Enero de 2026:El Padre Filiberto Velázquez Florencio sale forzosamente de Guerrero hacia un destino protegido, marcando un nuevo capítulo de desplazamiento forzado en el clero mexicano.

 

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 18 de enero de 2026 No. 1593


 

Por favor, síguenos y comparte: