Por Cecilia Galatolo
Además de los propósitos “tradicionales” como perder peso, comer más verduras o leer más libros, nosotros también te proponemos buenos propósitos digitales para este 2026. Del modo en que utilizamos las pantallas y la tecnología depende, en parte, nuestra salud física, mental y espiritual.
Aquí van entonces diez posibles compromisos para asumir al comenzar el año.
1. No usaré el celular en el coche
“Cuando conduzcas, solo conduce”. Nos lo recuerdan los carteles en la autopista, lo dice el reglamento de tránsito y, además, arriesgamos ser multados o perder la licencia de conducir si nos atrapan. En el fondo, sabemos que está mal, pero especialmente durante los viajes largos, es fuerte la tentación de usar el celular. Tratemos de ser más responsables, de tener autocontrol y de recordar que basta una imprudencia para enfrentarse a consecuencias irreparables.
2. Nada de pantallas durante las comidas
Intentemos recuperar la dimensión social de las comidas. Nada de pantallas si los niños lloran o rechazan la comida (¡den espacio a la imaginación… los niños siempre han comido incluso cuando no existían las tabletas!), nada de redes sociales si estamos comiendo juntos. No respondamos a los mensajes: pueden esperar. Conservemos el momento de la mesa como un espacio libre de smartphones.
3. Elegiré 3 series para ver que puedan edificarnos a mí y a mi familia
No faltan series televisivas constructivas. Busquemos series de calidad, no necesariamente de temas dramáticos. Pensemos, por ejemplo, en The Chosen, una serie sobre la vida de Jesús que está teniendo un gran éxito en todo el mundo. Tal vez este sea el año ideal para empezarla.
4. Noche de cine con debate una vez al mes o durante las fiestas
Las noches de cine son divertidas y enriquecedoras. Los niños y adolescentes sacan reflexiones muy profundas a partir de las historias, si están guiados sin imposiciones ni juicios por parte de los adultos. Compartir este momento también fortalece los lazos de confianza y favorece el diálogo.
5. Apagar el celular al menos una hora antes de dormir
No recibir estímulos de las pantallas en el tiempo inmediatamente anterior al sueño hace bien a la salud y ayuda a descansar mejor. La calidad de tu sueño mejorará: ¡compruébalo por ti mismo!
6. Alejarse de la pornografía
Muchas veces hemos hablado de cómo la pornografía cambia nuestra mirada y nuestro corazón. Si somos esclavos de este hábito, nunca es demasiado tarde para cortar, para recuperar la pureza de la mirada y del corazón, para volver a ser libres. Esto vale para casados, consagrados, solteros. No hay una etapa de la vida ni un estado de vida en el que no sea urgente recuperar la capacidad de ver a cada persona en su totalidad, como un don y como templo del Espíritu Santo.
7. Menos fotos en redes durante las vacaciones para disfrutar el momento presente
A menudo, por estar ocupados tomando fotos, nos olvidamos de saborear los momentos y la compañía. Los recuerdos son más vivos y hermosos si vivimos intensamente los instantes, no si los compartimos de inmediato con nuestro teléfono. No significa que no podamos compartir nada en redes sociales, se trata de querer, ante todo, disfrutar el momento presente con las personas que lo están viviendo con nosotros.
8. Usar menos el celular en el trabajo para asuntos personales
Tratemos de ser honestos y responsables con nuestras obligaciones: el celular es útil, nos mantiene en contacto con nuestros seres queridos, pero tengamos cuidado de no permitir que se imponga sobre nuestros compromisos. Si nos pagan por trabajar y, cuando nadie nos ve, pasamos media hora en redes sociales, estamos robando parte de nuestro sueldo
9. Trataré de usar las redes sociales de forma menos narcisista
Servir más que ser servidos: intentemos usar las redes para compartir e informar, para crear relaciones y ayudar a otros con mensajes de esperanza, más que para exhibirnos. Cuanto más narcisistas somos, más buscamos la envidia ajena, y más solos estamos.
10. Usar redes sociales y medios de comunicación para acercarme a personas lejanas
Demos al César lo que es del César y a las redes lo que es de las redes: tienen el poder de acercar a personas objetivamente lejanas, que no podrían comunicarse de otro modo. Pienso en las videollamadas con mi tía mexicana, mientras yo vivo en Italia. Ahora que lo pienso, llamarla más a menudo será uno de mis propósitos…
¿Y tú? ¿Tienes amigos lejanos a los que volver a contactar?
Artículo publicado originalmente en www.familyandmedia.eu
Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 1 de febrero de 2026 No. 1595





