Febrero ha comenzado, un mes importante donde se ha celebrado la fiesta de la Presentación del Señor —conocida popularmente como La Candelaria— cuando recordamos a Cristo como “Luz para las naciones” y bendecimos las velas que simbolizan esa luz en nuestros hogares ¡ENCIENDE UNA VELA EN FEBRERO!
Este mes, también honramos la memoria de dos grandes mártires mexicanos que encarnan el espíritu de la Iglesia que sufre: San Felipe de Jesús y San José Sánchez del Río. Mientras San Felipe cruzó océanos para entregar su vida en una cruz en Japón, demostrando que la misión no tiene fronteras, el joven «Joselito» defendió su fe en suelo patrio con un valor inquebrantable a pesar de su corta edad. Ambos prefirieron el martirio antes que renunciar a Cristo, recordándonos con su ejemplo que la fidelidad a Dios es el tesoro más grande que podemos poseer.
El tiempo de cuaresma comienza este 18 de febrero con el Miércoles de Ceniza. Como Iglesia, caminemos juntos este tiempo de penitencia, reconociendo la necesidad de cada persona y respondiendo con amor allí donde el dolor parece imponerse, unidos a millones de cristianos que, incluso en contextos difíciles, siguen dando testimonio de esperanza.
A lo largo del mes, diversas fechas nos recuerdan vivir este llamado como el Día Internacional de la Fraternidad Humana (4 de febrero). Nuestra Señora de Lourdes y la Jornada Mundial del Enfermo (11 de febrero); Día Mundial de la Justicia Social (20 de febrero), que te recuerda que la fe auténtica se traduce en gestos concretos de caridad y solidaridad con los más pobres, perseguidos y olvidados.
DÍA A DÍA CON ACN
Este mes, con el devocionario Día a día con los que Sufren, queremos invitarte a vivir la Cuaresma en comunión con quienes, en muchas partes del mundo, carecen de un templo o de un lugar de culto por haber sido destruidos a causa de la persecución religiosa. Este mes apoyemos los proyectos de construcción de ACN y a quienes reconstruyen la casa de Dios en medio de la prueba.
Febrero es un mes que inicia con la Candelaria, y esperemos que nos encuentre unidos, con la luz de la oración, que ilumina en los tiempos difíciles y en la preparación para la Cuaresma, que nos llama a la penitencia y a la caridad concreta. Gracias por no cerrar los ojos ante el dolor y por continuar siendo parte viva de esta misión de esperanza.
Unidos en la misión,
Julieta Appendini, Directora ACN México






