Por P. Fernando Pascual

Cientos de planes y proyectos aparecen gracias a lo que otros proponen o surgen desde deseos personales. Algunos proyectos son rápidamente descartados, por sus dificultades o porque realmente no nos interesan. Otros suscitan nuestro interés y empezamos a pensar cómo llevarlos a cabo.

Esos proyectos abarcan un sinfín de posibilidades: leer un libro de historia, poner orden en el armario de ropa, visitar un museo, hacer deporte con seriedad y periódicamente, planear una visita a un pariente que vive lejos.

Aquellos proyectos que nos atraen empiezan a ser realidad si los queremos seriamente, si encontramos medios para realizarlos, si mantenemos firme nuestra voluntad a pesar de las dificultades que puedan surgir.

Hay proyectos que mueren, a causa de nuestro cansancio, o al llegar otras ideas más poderosas, o cuando encontramos barreras que resultan más complejas de lo que habíamos pensado inicialmente.

Otros proyectos, sin embargo, llegan a buen puerto. ¿Qué es lo que permite que algo se haga realidad? Se conjugan muchos factores: voluntad, medios, ayudas, esperanzas, prudencia, reajustes ante elementos nuevos.

Lo que sacamos adelante implica una dosis más o menos elevada de voluntad y de “suerte”, de energía y de sorpresas beneficiosas, de entusiasmo y de ánimos que otros nos ofrecen, de prudencia y de un buen conocimiento de la realidad.

Luego, al llegar al resultado, sentiremos cierta satisfacción: alcanzar una meta nos llena de alegría, sobre todo si el proyecto inicial estaba bien pensado y se orientó hacia bienes que son importantes para uno mismo y para los seres queridos.

No siempre lograremos todo lo que quisiéramos. Habrá metas bloqueadas por imprevistos o por nuevas perspectivas. Lo importante es no desanimarnos, abrir los ojos ante las oportunidades que tenemos adelante, y confiar en Dios, para que nos ayude a sacar adelante todo aquello que sirva para mejorar nuestras vidas y para embellecer un poco este mundo en el que ahora nos toca caminar.

 
Imagen de This_is_Engineering en Pixabay


 

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