Por Jaime Septién
Utilizo el nombre del último libro publicado por la politóloga española Cristina Monge como cabeza de esta columna (por eso está en letras itálicas). Y le añado el objetivo que aparece en la portada del texto publicado por Editorial Paidós el mes pasado: Por una alianza para construir destinos deseables.
No va a ser libro de cabecera de los políticos. Ellos, y sus partidos, están para destruir alianzas y prometer destinos imposibles. En otras palabras, la democracia se nos ha vuelto una explotación —más que una contención— del descontento ciudadano. Si hay odio de clases, pues a capitalizar el odio de clases. Fifís contra chairos y chairos contra fifís. Y ahí la llevamos.
Destaco dos frases del libro de Monge: “Sin confianza, la sociedad se disuelve, es el pegamento que nos une”. “Hay que explotar mucho más en la comunicación pública la importancia de lo común”. De la primera frase: la confianza del gobierno en sus ciudadanos, de los ciudadanos con el gobierno y de los ciudadanos entre sí, de ello depende lo que los teóricos llaman “capital social” que no es otra cosa que confianza que acumula esperanza.
De la segunda frase, en efecto, la comunicación pública se ha convertido en un sinfín de inútiles “éxitos”, de informes “espectaculares”. Acercamiento de lo lejano y alejamiento de lo cercano. Vale más el descubrimiento de la enésima técnica para evitar el envejecimiento que la historia que nos cuenta el anciano de la esquina, el abuelo que está en casa.
El mundo al revés y el hombre descolocado, desorientado, desnortado. Eligiendo al azar y buscando caminos concretos para salvarse solo. La desconfianza crea descontento. El descontento genera violencia. La violencia no resuelve nada. Es necesario, ya, sin dilatar más, un pacto social para recuperar la confianza en los otros y entre nosotros. No habrá “destinos deseables” si no ponemos en práctica el Evangelio: amar a Dios y al prójimo. Tampoco es tan complicado.
Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 8 de marzo de 2026 No. 1600





