Por El Observador
A mediados de febrero, el fundador y director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, fue llamado a dar su testimonio en un juicio histórico sobre adicción a las redes sociales en una corte de Los Ángeles, en el que advirtió que algunos usuarios mienten sobre su edad.
De acuerdo con los reportes, esta fue la primera vez que el empresario estadounidense declaró frente a un jurado por una acusación en contra de Meta (empresa matriz de Instagram), Google (de Alphabet, propietaria de YouTube) y otras, encargadas de diseñar productos que deliberadamente crean adicciones, como las del cigarro, y causan daño a los usuarios.
La demanda fue presentada por una mujer de 20 años, identificada como K.G.M., quien afirma que el uso temprano de las redes sociales —antes de los diez años— la volvió adicta a la tecnología y agravó su depresión y sus pensamientos suicidas.
Zuckerberg testificó que nunca se ha permitido el acceso a Instagram a menores de 13 años y destacó que “la política de la compañía ha sido clara”. Pero también achacó a ciertos usuarios la responsabilidad en el uso de Instagram: “Creo que hay un grupo de personas, potencialmente un número significativo, que mienten sobre su edad para usar nuestros servicios”, dijo el ejecutivo de 41 años.
Los abogados de la joven le mostraron a Zuckerberg un documento que sugería que, para 2018, unos 4 millones de usuarios de Instagram eran menores de 13 años, aproximadamente el 30 por ciento de todos los niños de entre 10 y 12 años en Estados Unidos en ese momento, de acuerdo con información citada por el periódico Los Angeles Times.
Esta es la primera vez que el ejecutivo tiene que defender una de sus populares redes sociales ante un jurado y con la presencia de decenas de padres que lo acusan, en parte, de provocar la muerte de sus hijos. “Esperamos que se responsabilice por desarrollar productos que crean adicción”, dijo a EFE Lori Schott, cuya hija se suicidó tras años de lucha contra lo que ella describió como adicción a las redes sociales.
El resultado de la demanda de K.G.M. podría servir de precedente para la resolución de alrededor de mil 500 demandas similares contra empresas de redes sociales en EU. El juicio está programado para durar al menos seis semanas. K.G.M. también demandó a Snapchat y TikTok, pero ambas compañías llegaron a un acuerdo extrajudicial antes del juicio el mes pasado.
De usos y algoritmos
Para nadie es un secreto cómo funcionan los algoritmos de las redes sociales. Son sistemas que, de acuerdo con sus reglas comunitarias, deciden por uno qué vamos a ver y quiénes van a ver lo que compartimos en Facebook, YouTube, X (antes Twitter), Instagram, TikTok y demás plataformas digitales.
Seleccionan qué nos gusta ver y qué no, así como con qué y quiénes interactuamos más tiempo. “Se alimentan de nuestros usos”. Automáticamente hacen un repertorio o selección de contenidos que nos presentan para que naveguemos más tiempo por una u otra red social hasta generar adicción.
Si el usuario se apega a las reglas comunitarias de Facebook y de las otras redes sociales, le permiten compartir casi todo tipo de contenidos afines a su gusto e interés, en diferentes formatos: texto, fotos, videos, audios, memes e infografías.
Y si para un adulto resulta difícil controlar el tiempo de exposición, mucho más difícil es para los adolescentes y jóvenes, a quienes se les ha vuelto una necesidad mantenerse conectados. Hasta la vida sentimental gira en torno a ellas. Por ejemplo, para “ligar” ya no se detienen a conversar; se piden unos a otros el Instagram y es probable que, de acuerdo con lo que ahí vean, decidan si se siguen frecuentando o no, pero mediante mensajes.
La búsqueda de regulación
La problemática ha golpeado al mundo entero. En diciembre de 2025, Australia sentó un precedente al implementar una ley federal que prohíbe a los menores de 16 años el uso de redes sociales como Facebook, Instagram, Kick, Reddit, Snapchat, Threads, TikTok, Twitch, X y YouTube.
La medida fue tomada a raíz de que las redes sociales se convirtieron en un vehículo para el acoso en línea, un amplificador de la ansiedad, un conducto de la presión social y una herramienta para posibles depredadores. Destacaron las experiencias de padres que perdieron a sus hijos a causa de enfermedades mentales y suicidios, que las familias consideraban agravados y facilitados por las redes sociales.
En Europa, los dos casos más avanzados en una regulación similar son los de Francia y Dinamarca. La Asamblea Nacional francesa dio luz verde al proyecto de ley por el que se prohíbe el acceso a las redes a los menores de 15 años. En el caso de Dinamarca, todos los partidos con representación parlamentaria apoyan tomar la misma medida, aunque todavía no se ha determinado una fecha concreta para la entrada en vigor ni qué plataformas se verán afectadas.
Mientras tanto, en España, el Reino Unido y Portugal también está en marcha el procedimiento parlamentario. En el continente americano, EU, cuenta con regulación en estados como Florida, Utah y Luisiana.
En lo que se refiere a México, en agosto de 2025 entró en vigor “La Ley Kuri” en el estado de Querétaro, la cual prohíbe a las empresas de redes sociales otorgar acceso a menores de 14 años, restringe el uso de celulares inteligentes en el sistema educativo estatal y aumenta las sanciones por delitos digitales como acoso o pederastia. Recientemente, el gobernador Mauricio Kuri instó a los padres de familia a ejercer presión para llevar esta medida a nivel federal, destacando sus resultados en la mejora del rendimiento académico y la sana convivencia entre los estudiantes.
Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 1 de marzo de 2026 No. 1599





