Por VC Noticias
«A esta masacre, ¿cómo se le llama? Ajuste de cuentas, venganza?», reflexionó el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, en un mensaje dominical a la prensa respecto a los actos violentos sucedidos en Tehuitzingo, donde diez personas fueron ultimadas en un homicidio masivo.
Sánchez Espinosa se refirió a los eventos acontecidos la madrugada del 17 de mayo pasado cuando en el municipio de Tehuitzingo, en la región de Izúcar de Matamoros y Acatlán de Osorio, diez personas fueron ultimadas de forma sumaria y brutal. Por si fuera poco, entre las víctimas mortales se contaron menores de edad, incluida una bebé recién nacida.
«Fue una masacre en una familia, aquí cerquita de nosotros… a eso ¿cómo se le llama?: ¿Ajuste de cuentas, venganza? […] No es posible, niños recién nacidos».
El arzobispo afirmó que en todo el país se vive una situación difícil de inseguridad. Pese a los índices delictivos, aseguró que recorre municipios del Triángulo Rojo y de las diferentes sierras, zonas con alto impacto de delitos: “Todos estamos viviendo esta situación difícil, que Dios nos ayude, que Dios nos ampare”, sostuvo.
Violencia que desplaza y mata
Sánchez Espinosa extendió su mensaje a otros sectores. Pidió por los campesinos, quienes pese a la violencia mantienen la lucha por cuidar sus tierras: “Con tanta violencia están siendo desplazados”, recordó a propósito de la celebración reciente de San Isidro Labrador.
También solicitó el descanso eterno del maestro Juan Luis Paredes, docente de un bachillerato asesinado en Izúcar de Matamoros.
El arzobispo llamó a la sociedad a comprometerse con su misión: “En este mundo terrible y vida horrible que vive la patria, comprometámonos en que cada momento de nuestra vida seamos testimonios de esperanza”, añadió durante la celebración de la 60 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.
Periodistas y pastores: misiones de alto riesgo
En el marco de esa misma jornada, el arzobispo reconoció la labor de periodistas, reporteros, fotógrafos y comunicadores poblanos. Señaló que tanto comunicadores como representantes religiosos comparten la responsabilidad de transmitir mensajes que fortalezcan a la sociedad, aun en escenarios complicados.
“Estamos viviendo momentos difíciles de inseguridad, violencia y por todos lados se está generalizando tristemente, pero ahí tenemos que estar”, expresó.
Sánchez Espinosa destacó que los integrantes del gremio periodístico enfrentan riesgos constantes para cumplir con su labor, especialmente al acudir a comunidades o zonas complicadas: “Cómo nos vamos a ir si las comunidades nos piden que ahí estemos”, señaló, al hacer referencia al compromiso de la Iglesia y los medios de comunicación con la población.
Reconoció que en diversas ocasiones periodistas y reporteros han sido víctimas de agresiones durante el ejercicio de su trabajo: “La profesión de ustedes y la nuestra es de alto riesgo. Que Dios bendiga su trabajo, que Dios bendiga a sus familias y a sus empresas”, expresó ante comunicadores poblanos.
El arzobispo insistió en que Puebla y el país atraviesan una etapa compleja, donde la violencia afecta distintos sectores sociales. Consideró indispensable mantener la presencia y el acompañamiento en las comunidades. “Cristo camina con nosotros”, dijo, pese a la violencia y las injusticias. Y agregó, con tono de contraste: “Qué triste que estemos viviendo en este México lindo y querido cómo dice la canción, estemos viviendo la situación que estamos viviendo”.
Finalmente, dedicó un mensaje a los maestros poblanos. Señaló que, junto con los padres de familia, son fundamentales para inculcar valores desde el hogar y las escuelas. La familia, argumentó, es importante en la sociedad porque en ella se forman los valores y es donde se gesta la paz y la hermandad.
Publicado en vcnoticias.com

