Por Julieta Appendini Morán – ACN México

El lunes 10 de agosto, a las 7:34 de la mañana, un fuerte sismo de magnitud 7.4 sacudió a Colombia. Su epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó, en el Pacífico colombiano, y su fuerza se sintió también en Panamá y Ecuador.

El movimiento se percibió con intensidad en Quibdó, Pereira, Manizales y Cali, y también en Bogotá, Medellín y Armenia. Hay reportes de personas fallecidas, viviendas colapsadas y templos afectados, entre ellos la Catedral de Manizales.

Actualización 10/8/2026 | PRIMEROS REPORTES (preliminares):

  • Magnitud 7.4 — epicentro San José del Palmar, Chocó (profundidad ~96 km, SGC)
  • Al menos 18 fallecidos reportados en Pereira (alcalde Mauricio Salazar)
  • Al menos 2 fallecidos reportados en Manizales (alcaldía local)
  • Edificaciones colapsadas y personas heridas en Quibdó, capital del Chocó
  • Catedral de Manizales entre los templos afectados
  • 5 réplicas monitoreadas por el SGC; cifras en aumento

ACN YA APROBÓ UN FONDO DE EMERGENCIA PARA COLOMBIA

Hoy nuestro corazón está con las familias y comunidades que sufren las consecuencias de esta tragedia, especialmente con nuestros hermanos del Chocó, Pereira y Manizales.

En medio del miedo, la incertidumbre y el dolor, queremos decirles algo a todas las víctimas, junto con nuestros benefactores, y con toda nuestra fe: no están solos.

ACN expresa hoy su plena solidaridad con la Iglesia en Colombia y ya ha aprobado un fondo de emergencia para atender las necesidades más inmediatas. En los próximos días seguiremos de cerca la evaluación de daños para definir, con tu ayuda, una respuesta a largo plazo.

TÚ TAMBIÉN PUEDES AYUDAR

El Chocó es una de las provincias más pobres de Colombia y una a la que ACN ha acompañado de manera constante en los últimos años. El primer contacto con las diócesis locales confirma daños generalizados en las parroquias de la región. Ciudades vecinas como Cali, Pereira y Manizales también han sido gravemente afectadas.

Ya lo vivimos en Venezuela, y ahora la hermana nación colombiana nos necesita. Porque cuando todo parece tambalear, la Iglesia permanece. Permanece al lado de quien ha perdido, de quien tiene miedo, de quien necesita una mano, una oración y una esperanza para volver a levantarse.

Hoy te pedimos que te unas en oración por Colombia: por las familias afectadas, por quienes trabajan en la emergencia, por los rescatistas, por las personas atrapadas y sus familias. Ofrecemos también nuestras oraciones por los difuntos, y por nuestros sacerdotes, religiosas y comunidades eclesiales que hoy acompañan a su pueblo.

Colombia nos necesita unidos. La Iglesia permanece junto a quienes sufren. Y ACN, gracias a tus aportes, estará allí para ayudar.

Unidos en la misión.

ENCIENDE UNA VELA POR COLOMBIA