¡Ya está disponible el nuevo capítulo «Paz interior que transforma el mundo» San José Isabel Flores Varela. La fuerza de los mansos.
Hombre de oración, enamorado de la Eucaristía, tan pobre que dormía sobre unas tablas, sin colchón. Fomentó la catequesis y las obras de caridad, y se quedó con su pueblo aun cuando su sola presencia era un peligro. Solía decir: «Antes morir que fallarle a Dios».
Lo traicionó un antiguo protegido. Lo apresaron camino de la Misa, le colgaron piedras bajo las axilas, le exigieron renegar de su fe, romper con el Papa, firmar las leyes que perseguían a la Iglesia. A todo dijo que no, con una serenidad asombrosa. Cuando su verdugo le ponía música para burlarse, él respondía sin perder la paz: «Yo voy a oír una música más bonita en el cielo».

