LA CONCIENCIA CATÓLICA ANTE LA IA (ÚLTIMA PARTE)

Por José Luis Oliva Posada

El peligro no es solamente que la tecnología decida mal. El peligro mayor es que nosotros dejemos de decidir. Cada recomendación puede parecer una ayuda inocente. Sin embargo, cuando aceptamos automáticamente lo primero, lo más cómodo o aquello que confirma nuestras preferencias, la comodidad puede convertirse silenciosamente en obediencia.

La libertad también puede adormecerse

La inteligencia artificial y los sistemas digitales anticipan deseos, ofrecen opciones predeterminadas y reducen el esfuerzo necesario para elegir. Elegir con menos esfuerzo no siempre significa elegir con mayor libertad. El Papa León XIV advirtió que los sistemas digitales pueden influir en nuestras decisiones mediante estímulos y opciones preparadas de antemano. El problema no está en recibir una recomendación, sino en obedecerla sin reconocer qué propósito la orienta.

La máquina puede calcular lo más probable, rentable o eficiente. No puede discernir por nosotros lo verdadero, lo bueno y lo justo.

Cinco preguntas para conservar la libertad

  1. ¿Quién está eligiendo?

Pregúntese si la decisión nace de una reflexión personal o si solo sigue la primera recomendación de la pantalla.

  1. ¿Qué intenta provocar?

Observe si el sistema busca informar, ayudar, retener su atención, inducir una compra o despertar una reacción inmediata.

  1. ¿Qué no estoy viendo?

Todo algoritmo selecciona y descarta. Busque otras perspectivas y recuerde que lo ausente también puede ser importante.

  1. ¿A quién beneficia?

Una recomendación puede facilitar nuestra vida y, al mismo tiempo, servir a intereses comerciales, políticos o ideológicos.

  1. ¿Qué decisión me corresponde?

La inteligencia artificial puede proponer rutas, comparar alternativas y anticipar consecuencias. Pero no debe asumir la responsabilidad moral de elegir.

Una práctica para esta semana

Antes de aceptar una recomendación automática, complete estas frases:

La opción que me presenta es…

Probablemente busca que yo…

No me está mostrando…

Mi decisión consciente será…

Después elija.

La libertad cristiana no consiste en rechazar toda ayuda ni en hacer siempre lo más difícil. Consiste en elegir conscientemente aquello que sirve a la verdad, al bien y al prójimo.

Cierre de la serie

En estos cinco artículos hemos recorrido una misma responsabilidad: discernir antes de creer, preguntar antes de aceptar, verificar antes de compartir, colaborar sin abdicar y decidir sin entregar el timón.

La inteligencia artificial puede ampliar nuestras capacidades, pero no debe reducir nuestra humanidad. Puede acompañarnos en el camino.

La conciencia, la libertad y la responsabilidad de vivir como hijos de Dios siguen siendo nuestras.

 

El autor es ingeniero especializado en implementación de software empresarial de misión crítica. Es Project Manager Profesional (PMP) del Project Management Institute (PMI), el referente más serio y reconocido a nivel mundial en administración de proyectos.

 

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 30 de agosto de 2026 No. 1625