Un intento de ejecución fallido en Tennessee dejó a Christa Pike hospitalizada, suspendió el calendario estatal de 2026 y reavivó el debate sobre la pena de muerte, mientras líderes cristianos piden al gobernador que conmute su condena y descarte un nuevo procedimiento.

Por Chucho Picón

Christa Gail Pike, de 50 años, sigue con vida después de que Tennessee le administrara el miércoles dos dosis de pentobarbital. El corazón no se detuvo. La sacaron en ambulancia de la prisión y el viernes seguía en estado crítico, con atención para salvarle la vida, según sus abogados. Iba a ser la primera mujer ejecutada en el estado en más de doscientos años. El gobernador Bill Lee pausó la única ejecución que quedaba en 2026 y ordenó una revisión externa. La Iglesia católica de Tennessee ya le había pedido que no la ejecutara, y el jueves se lo volvió a pedir, ahora junto con obispos episcopalianos y luteranos.

La condena de 1995

Pike fue sentenciada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, en Knoxville, en 1995. Las dos se conocieron en un programa de capacitación para adolescentes con problemas. Pike tenía 18. El fallo estableció que ella y su novio de entonces, Tadaryl Shipp, golpearon, torturaron y mataron a Slemmer. Shipp tenía 17 y recibió cadena perpetua. Otra joven, Shadolla Peterson, tampoco fue condenada a muerte. Pike fue sentenciada en 1996 y quedó como la única mujer en el corredor de la muerte de Tennessee. En el cuerpo de Slemmer se encontró un pentagrama, y el caso se asoció a simbología ocultista. No hay base para hablar de santería.

La clemencia negada

El 2 de septiembre los abogados de Pike pidieron a Lee conmutar la pena por cadena perpetua sin libertad condicional. Alegaron una infancia de abuso y una rehabilitación en prisión. El 10 de septiembre, los obispos católicos de Nashville, Memphis y Knoxville, por la Conferencia Católica de Tennessee, le pidieron detener la ejecución. El 28 de septiembre Lee negó la clemencia: “Mantengo la sentencia del estado de Tennessee y no pienso intervenir”. La madre de Slemmer había pedido que la ejecución siguiera adelante.

El miércoles que no empezó a las 10

La hora fijada era las 10:00, en el Riverbend Maximum Security Institution, en Nashville. Por la mañana el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito frenó el procedimiento. Los tres obispos católicos publicaron entonces un comunicado: rezaron por el alma de Colleen Slemmer y por su familia, recordaron el pedido del 10 de septiembre y dijeron que la Iglesia, guiada por el papa León XIV, considera la pena de muerte un ataque a la dignidad humana e innecesaria para proteger a la sociedad. Por la tarde la Corte Suprema levantó la suspensión. El estado siguió adelante de noche.

Las últimas palabras y las dos dosis

La cortina se abrió alrededor de las 7:26. Pike estaba sujeta a la camilla, con una vía en el brazo derecho y su asesora espiritual al lado. Según testigos de prensa, dijo que iba a dejar este mundo como había pasado la mayor parte de su vida, con amor, y que quería tanto a quienes estaban enojados con ella como a quienes estaban de su lado. Cerró con estas frases: “Estoy en paz. Estoy lista para ser libre” y “este es un día feliz”.

Después de la primera dosis dijo que el brazo le ardía. Aplicaron la segunda, prevista como respaldo. El corazón no se detuvo. Los testigos la oyeron hablar y, ya cerrada la cortina, roncar. El Departamento de Corrección dijo que cumplió el protocolo aprobado por la Fiscalía General y que ese protocolo no permite pasos extra. Poco después de las 11 de la noche confirmó el traslado a un hospital fuera de la prisión. El nombre del centro no ha sido confirmado por las autoridades.

La pausa del gobernador

Cerca de la medianoche Lee dijo que ejecutar una sentencia es una de las responsabilidades más graves del estado y que Tennessee espera que se haga de forma legal, constitucional y efectiva. Ordenó una revisión integral de un tercero y suspendió la ejecución de Gary Wayne Sutton, prevista para el 3 de diciembre. Dijo estar muy decepcionado y llamó tragedia a lo ocurrido. Es el segundo intento fallido del año: en mayo se detuvo la ejecución de Tony Carruthers porque no se logró el acceso intravenoso. La pena de muerte sigue vigente. Lo suspendido es el calendario de 2026.

La Iglesia en Tennessee

La Iglesia no fue parte del juicio. Intervino ante el gobernador. El 10 de septiembre pidió frenar la ejecución. El 30 la reiteró. El 1 de octubre, con Pike hospitalizada, los obispos católicos J. Mark Spalding, David P. Talley y Mark Beckman firmaron una carta con obispos episcopalianos y de la Iglesia Evangélica Luterana en América. Le pidieron conmutar la pena y no intentar ejecutarla otra vez. Reconocieron el sufrimiento de la familia Slemmer y el deber del Estado de castigar y proteger. Añadieron que rendir cuentas no exige otra muerte: “Ese acto no niega la justicia. Declara que la justicia no tiene que volverse venganza y que el estado de Tennessee puede elegir la contención, la dignidad humana y la misericordia”. Vatican News difundió el llamado el 2 de octubre. Catholic Mobilizing Network, red católica contra la pena capital, dijo que el fallo muestra por qué no debe aceptarse una muerte ordenada por el Estado. No hay constancia de que esa gestión haya causado la pausa de Lee.

La postura de la Iglesia en Estados Unidos

La conferencia episcopal de Estados Unidos pide desde hace años abolir la pena de muerte. Su argumento es el mismo que el de Tennessee: el Estado puede proteger a la sociedad con cadena perpetua, y una ejecución cierra la posibilidad de arrepentimiento. En este caso no aparece un comunicado propio de la conferencia nacional. Quien habló, y por escrito, fue la Iglesia local, dos veces antes del intento y una después.

La postura universal, desde el Vaticano

El número 2267 del Catecismo, reformado en 2018 bajo el papa Francisco, declara la pena de muerte inadmisible porque atenta contra la dignidad inviolable de la persona, cualquiera que sea la gravedad del crimen. Los obispos de Tennessee citan además al papa León XIV como quien sostiene esa línea. La Santa Sede no intervino en el expediente. Vatican News se limitó a reportar la carta de los obispos y su pedido de clemencia.

Fuentes: Associated Press, The New York Times, Nashville Banner, The Tennessean, USA Today, WSMV, diócesis de Knoxville, diócesis episcopal del Este de Tennessee, Vatican News y el comunicado del gobernador Bill Lee del 28 de septiembre de 2026.