En una declaración pronunciada el 28 de octubre en la sede de las Naciones Unidas, monseñor El Kassis, observador permanente de la Santa Sede, subraya que las tecnologías espaciales representan un «instrumento valioso» para afrontar desafíos de gran envergadura, como «el cambio climático, la inseguridad alimentaria, la escasez de agua y las catástrofes naturales»: «Que el espacio ultraterrestre sea un ámbito de paz y estabilidad».

Por Daniele Piccini – Vatican News

La «exploración» y la «utilización» del espacio ultraterrestre ofrecen «extraordinarias oportunidades para el progreso científico y el desarrollo humano integral», siempre que se cumpla la condición «esencial» de que estas innovaciones redunden en «beneficio de todos los pueblos» y no generen «nuevas desigualdades ni formas de exclusión».

Así lo reiteró el arzobispo Christophe Z. El Kassis, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, en una declaración pronunciada ayer, 28 de octubre, en la sede de la ONU, durante los trabajos de la Cuarta Comisión de la 81.ª Asamblea General, dedicada al tema «Cooperación internacional en la utilización pacífica del espacio ultraterrestre».

La investigación espacial y el cambio climático

El diplomático vaticano recordó que este principio está consagrado en el «Tratado sobre el espacio ultraterrestre» de 1967 y destacó que la investigación en este ámbito puede contribuir a afrontar problemas de gran envergadura.

«Las tecnologías espaciales —explicó monseñor El Kassis— representan un instrumento valioso para hacer frente a los urgentes desafíos que nuestro planeta debe afrontar, entre ellos el cambio climático, la inseguridad alimentaria, la escasez de agua y las catástrofes naturales».

Para lograr este objetivo, añadió, es necesario «reforzar la cooperación internacional, especialmente en el intercambio de conocimientos científicos», a fin de que «los países en desarrollo puedan beneficiarse plenamente de estos avances».

Cooperar para proteger el medio ambiente espacial

La cuestión de la «protección del medio ambiente espacial», amenazado por «la saturación de las órbitas», «la acumulación de desechos espaciales» y «el aumento de las actividades comerciales», también requiere una «respuesta internacional coordinada».

«Es indispensable —recalcó el observador permanente de la Santa Sede— una gestión responsable del espacio ultraterrestre, con el objetivo de garantizar que el progreso científico y tecnológico no comprometa su utilización pacífica y sostenible por parte de las generaciones futuras». Por este motivo, concluyó el arzobispo, la Santa Sede alienta «los esfuerzos conjuntos para preservar el espacio ultraterrestre como ámbito de paz, estabilidad y cooperación, en beneficio de las generaciones presentes y futuras».

 
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