Investigaciones que se prolongan durante años, sentencias que no despejan las dudas y familias que siguen esperando respuestas: los crímenes sin esclarecer ponen a prueba la búsqueda de la verdad y de una justicia que no condene a inocentes ni deje impunes a culpables.
Por P. Fernando Pascual
Una muerte violenta. Empiezan las investigaciones. La policía sondea las diferentes pistas. Aparecen varios sospechosos, pero el crimen está envuelvo en misterios.
La prensa se lanza a investigar y opinar sobre el tema. Analiza lo que sale a la luz e hipotiza sobre las diferentes opciones. Los jueces, por su parte, reciben el material acumulado por la policía y empieza su trabajo.
Después de un tiempo, se llega a una primera condena. Pero quedan puntos confusos. El condenado afirma una y otra vez que es inocente. Pide un juicio de apelación.
Unos están convencidos de que es culpable. Otros piden que se investiguen otras opciones, que se interrogue a nuevos implicados, algunos con señales claras de ser posibles asesinos ocultos.
Pasan los meses, incluso los años. La segunda sentencia confirma la condena. En otros casos, la revierte y pide volver a empezar todo el proceso para buscar al verdadero culpable.
Causa un dolor largo e íntimo en familiares y amigos presenciar este tipo de situaciones. Por un lado, hay un deseo fuerte de que se llegue a una sentencia clara y justa, y que así se cierre el caso. Por otro, deseamos una justicia plena, para no condenar a un inocente y para no dejar absuelto a un culpable.
Estar ante misterios interminables, ante procesos judiciales y mediáticos que duran años, produce una extraña sensación de dudas y de rabia. ¿Es tan difícil aclarar un asesinato? ¿Por qué tantos giros durante años? ¿No existen pericias que lleven a cerrar ciertos casos?
El dolor de varias familias sigue abierto. Y crece la pena de quienes desean que se haga justicia, mientras naufragan entre dudas que surgen ante algunos crímenes que parecen envueltos en nieblas de dudas y de misterios.
Imagen de 3D Animation Production Company en Pixabay

