Margarita Da Silveira comparte su experiencia como voluntaria en Buenos Aires durante los preparativos para recibir al Papa León XIV en Argentina. Su testimonio destaca el trabajo colectivo, los encuentros entre comunidades y el compromiso de quienes ponen su tiempo y sus talentos al servicio de esta visita.
Por Margarita Inés Da Silveira Rovira
Estos días en Buenos Aires, formando parte del voluntariado por la llegada del Papa León XIV a la Argentina, fueron una experiencia que difícilmente pueda poner en palabras.
Llegué con mucha ilusión y con ganas de ser parte de algo que nos trascendía individualmente. Poco a poco fui descubriendo todo lo que hay detrás de una visita papal: reuniones de organización, encuentros de trabajo, coordinación, comunicación, preparación y, especialmente, muchísimas personas que, desde distintos lugares, ponen su tiempo y su corazón al servicio de una misma misión.
Tuve la oportunidad de compartir estos días con jóvenes, voluntarios y personas de distintas comunidades, todos unidos por una misma fe y por la alegría de recibir al Santo Padre.

También pude conocer más de cerca el trabajo que hay detrás de esta organización, participar de reuniones, involucrarme en la comunicación y vivir desde adentro la preparación de un acontecimiento tan importante para la Iglesia.
Pero creo que lo más lindo fue comprender que ser voluntario no significa solamente cumplir una tarea. Significa estar disponible, ayudar, escuchar, acompañar, trabajar en equipo y entender que cada pequeño aporte tiene un valor enorme. Estos días me recordaron que la Iglesia también se construye así: con personas que se comprometen, que se encuentran, que trabajan juntas y que ponen sus talentos al servicio de los demás.
Me llevo rostros, conversaciones, nuevas amistades, aprendizajes y muchísima emoción. Y, sobre todo, la certeza de que cuando uno pone sus dones al servicio de algo más grande, siempre termina recibiendo mucho más de lo que da. Gracias a cada persona que hizo posible esta experiencia. Qué alegría haber podido ser parte de estos días.
Esperamos al Papa León con mucha ilusión para que pueda bendecir y traer paz a este país.

