En una época marcada por el rechazo al sufrimiento y la búsqueda inmediata de alivio, este texto plantea una reflexión de fondo sobre el sentido cristiano de la cruz. A partir del anuncio de la pasión de Jesús y de la reacción de Pedro, el autor invita a mirar el dolor no como derrota, sino como camino de amor total y entrega fecunda.



















