Cada 25 de julio, la Iglesia recuerda con profunda fe y admiración al Beato Ángel Dario Acosta Zurita, mártir de la iglesia veracruzana. Siendo vicario de la entonces Parroquia de la Asunción, hoy Catedral de Veracruz, entregó su vida por Cristo mientras ejercía fielmente su ministerio sacerdotal.



















