En su saludo a los peregrinos italianos al término de la audiencia general, el Papa renueva la invitación a recitar la oración mariana «tan querida por la tradición de la Iglesia». Un llamado que se hace eco del del Ángelus del domingo pasado, 4 de octubre, y del que se recitó en Lourdes, con la intención especial de que cesen las guerras y se establezca la paz entre los pueblos en conflicto.



















