«Sólo una cultura del encuentro, del diálogo, es el único camino hacia la paz», ha señalado el cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, al hacer eco a la propuesta del Papa Francisco, para unirse en una jornada de oración y ayuno para pedir por la paz en Siria y el mundo entero, el próximo 7 de septiembre, víspera de la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María.

El Arzobispo Primado de México expresó «Estamos convencidos de que nada se consigue con la guerra; de que la violencia sólo genera más violencia; de que ningún país tiene la legitimidad para erigirse por sí solo como juez del mundo, y de que una injustica no se remedia cometiendo otra peor».

«Jesús nos enseñó a usar las armas de la oración y el ayuno para arrojar al demonio, el homicida desde siempre y padre de la mentira. Usemos, pues, estos preciosos instrumentos para hacernos constructores de paz, la paz verdadera que es un don de Dios y que nace primeramente en el corazón de cada uno de nosotros; si tenemos paz, seremos dadores y constructores de paz, esa que tanto necesita el mundo y nuestra patria, esa que nace del amor y del perdón», dice el comunicado del Cardenal Rivera.

Al finalizar su misiva Monseñor Rivera Carrera pone en manos de la Madre de los mexicanos estas acciones: «Que Santa María de Guadalupe, Reina de la Paz, interceda por nosotros, por el pueblo de Siria, y que nuestras oraciones y ayuno nos alcancen la paz para México y el mundo, por la misericordia de Dios, que es un Dios de paz».