El próximo 27 de noviembre el  «movimiento para el diálogo Silsilah» (Silsilah Dialogue Movement) recibirá el prestigioso Premio Goi de la Paz de la fundación japonesa del mismo nombre, que está comprometida por la paz en todo el mundo.

El movimiento Silsilah, fue fundado por el misionero italiano Sebastiano D’Ambra en Zamboanga City, al oeste de la isla de Mindanao, Filipinas, y desde 1984 ha dedicado sus esfuerzos para fomentar la paz, la reconciliación y la solidaridad entre los diferentes grupos étnicos y religiosos mediante el diálogo.

Silsilah es un concepto árabe, que significa «cadena» o «unión». El movimiento de diálogo fue fundado por el padre D’Ambra junto con amigos cristianos y musulmanes. A pesar del asesinato de miembros del movimiento —entre ellos, también misioneros—, la iniciativa en favor de la paz del padre D’Ambra siempre se ha mantenido fiel a sus objetivos. El movimiento de diálogo ha participado decisivamente en varias ocasiones en las negociaciones de paz entre el gobierno y grupos de rebeldes musulmanes.

El P. D’Ambra ha señalado que «Silsilah significa ‘cadena’ e indica el lazo que une al hombre con Dios. Este es nuestro punto de partida. Un movimiento de espiritualidad que invita a cada hombre a recuperar la relación del hombre con Dios. El diálogo parte de Dios y nos conduce a Él. En la experiencia humana se articula en cuatro dimensiones principales: diálogo con Dios, con uno mismo, con el prójimo y con la creación. Silsilah es un movimiento que se ocupa sobre todo de los aspectos del diálogo en respuesta a los desafíos que la historia presenta: el diálogo Islam-cristianismo – un filón que se ha desarrollado fuertemente en el movimiento – es una urgencia que hemos visto en el contexto de Filipinas del Sur, donde el movimiento nació».