La Iglesia católica de Jordania ha acogido a refugiados procedentes de Gaza, tanto cristianos como musulmanes. Así lo dijo el párroco Khalil Jaar de Amán en una conversación mantenida el viernes con la fundación humanitaria católica Ayuda a la Iglesia Necesitada.

«El domingo acogimos en Amán a 87 personas procedentes de Gaza, entre los que se encontraban 39 niños. Gracias al apoyo de las Naciones Unidas pudieron entrar en Israel, desde Gaza, a través del punto fronterizo de Erez.El cónsul español en Jerusalén los llevó después a la frontera jordana», declaró este sacerdote del Patriarcado Latino.

«Los heridos están ahora en tratamiento médico; hemos alojado al resto en pensiones», continuó diciendo Jaar. «Nos gustaría acoger a más personas de Gaza; pero debido a las fiestas del Ramadán, está todo ocupado en Amán, por lo que hemos de esperar algún tiempo». Jaar cuenta con unas 32 personas más.

«Los niños están especialmente traumatizados, pues han vivido cosas horribles en Gaza. Ahora nos ocupamos especialmente de ellos.Algunas personas de la parroquia juegan con ellos, para distraerles. Están completamente traumatizados por los bombardeos; aunque no se esté directamente afectados, las bombas se hacen sentir con gran fuerza en un terreno tan reducido como Gaza —dice Jaar—.

«Muchos de los niños dicen que han quedado destruidas sus casas o las de los vecinos. Bastantes han visto víctimas de las bombas entre los escombros. Muchos de los pequeños tienen miedo a estar en espacios cerrados, pues piensan que allí podría caer una bomba».

En el conflicto de Gaza, según los datos de las Naciones Unidas, han muerto hasta ahora, durante los ataques israelíes, más de 700 palestinos, entre ellos al menos 160 niños. En su parroquia, el sacerdote Khalil Jaar ayuda ya a unas 120 familias sirias y otras 320 iraquíes desplazadas. Ayuda a la Iglesia Necesitada le apoya en su labor.