Raúl Vera López, obispo de Saltillo, ha denunciado que el número de casos de tráfico de seres humanos sigue en aumento, mientras las autoridades no hacen nada al respecto: “El tráfico de personas, es la esclavitud moderna que afecta a mujeres y niños”.
Monseñor Vera señaló que “los migrantes son el sector que más sufre la trata de personas en Coahuila, al ser una población completamente desprotegida, en la cual nadie garantiza su seguridad”.
El obispo ha observado que el problema de la trata deriva da la migración forzada de aquellos que buscan un futuro mejor en los Estados Unidos, desafiando los riesgos que generan las bandas criminales que se aprovechan de su condición. «los que van de paso son las primeras víctimas del crimen organizado que los extorsionan o bien, los obligan a realizar actividades ilícitas, además de humillarlos e impedirles que crucen la frontera”.
El obispo de Saltillo refiere de esta forma quiere animar a los emigrantes a denunciar estos hechos, porque aún hoy, por miedo a las represalias, son muy pocos los que lo hacen.