Como cada año, miles de jóvenes provenientes de todos los rincones de México llegaron este 31 de enero en la madrugada a Silao, Guanajuato, con el objetivo de subir a la cima del Cubilete hasta el Santuario de Cristo Rey a adorar y postrarse ante el Rey de Reyes. Sin importarles lo intenso del frio, descendieron de la comodidad de sus autobuses que los llevaron a este importante centro religioso, centro geográfico del país y centro emblemático del territorio cristero en la lucha armada de 1926 al 1929.

Tanto como ayer en la lucha cristera, México hoy se ve asolado por la falta de estabilidad económica, política y social; pareciera que solo la libertad religiosa se mantiene con pinzas, pues hoy no son perseguidos estos jóvenes por proclamar públicamente su fe, pero sin duda hoy es tanta la incertidumbre en medio de un caos de violencia que hace recordar lo difícil de aquella lucha y persecución religiosa por parte del gobierno. No hay garantías para el crecimiento y desarrollo integral de los jóvenes, no hay garantías para nada, con tanta corrupción y violencia que persigue hoy a nuestros jóvenes.

Hoy la lucha se mantiene y es el Nuncio apostólico Mons. Christophe Pierre quien invita a los jóvenes en su homilía a ser promotores del cambio, siendo testimonios vivos de paz, sin buscar revancha o venganza. El nuncio insistió en el amor como motivación principal, la locura del amor es como los cristianos tienen que generar el cumplimiento de sus demandas, siendo valientes y proactivos, ése es el llamado, nunca ser pasivos, amar hasta el límite, amar hasta nuestros enemigos. Tienen que poner amor donde no lo hay.

Sin duda son muchas las injusticias que se viven hoy en México, pero no es ni será la violencia la bandera de los católicos y de sus jóvenes como se busque emprender los tan anhelados cambios; esto lo demuestran y lo gritan estos miles de jóvenes, que no se quedaron callados y con mantas y pancartas denunciaron la injusticia de un gobierno sordo a las necesidades y dolor de su pueblo.

Y ellos, esos miles de jóvenes, no necesitaron manifestar su enfado y resentimiento, odio y rencor, con pintas y bloqueos, con quemas, saqueos o actos vandálicos, para expresar su dolor y frustración, sólo el eco de sus oraciones, cantos y porras llenas de amor dejaron huella e hicieron eco en el Cubilete y en la eternidad.

Regresaron ya a sus lugares de origen, llenos de esperanza y motivados por el encuentro con Cristo Rey, el encuentro con el Amor de los Amores, ahí en la cima del cerro del Cubilete, en el corazón de la fe de muchos mexicanos, dejaron sus sueños y tristezas. “Exigieron justicia sin armas ni bloqueos” ya lo dijo el grupo y página en facebook y twitter Juventud CatoliK.

Valen oro, son heroicos estos muchachos, son el verdadero “Testimonio y Esperanza” de México. Ahora les espera un año 2015 lleno de retos y adversidad, lleno de promesas y fantasías políticas, que el Espíritu Santo los ilumine para que sepan decidir. Ya enfundados con la proclama de no hacer morir el grito de ¡Viva Cristo Rey! en mi patria, en mi vida y corazón, será su coherencia cristiana quien mantenga encendida esa promesa y esa llama de fe y esperanza a lo largo de los meses y días que vendrán.

*Para ver completa la Homilía de S.E.R. Mons. Christophe Pierre Nuncio Apostólico en México XXXII Peregrinación Juvenil a la Montaña de Cristo Rey clic aquí

 

@ChuchoPicon