La palabra jovenismo aún no está registrada en el diccionario; sin embargo, ya tiene rato de uso.

¿Qué quiere decir dicho término? El sufijo «ismo» indica actitud (como en las palabras egoísmo, individualismo, etc.); y en el caso de la palabra jovenismo, las actitudes que se han querido señalar son básicamente dos. La primera: la actitud de prepotencia y abuso de poder que ejercen algunos jóvenes sobre sus padres, maestros y mayores. La segunda: una corriente, inventada por los que ya no son jóvenes, para tratar de imitar lo juvenil. Y esta segunda acepción es la que más se está empleando.

El filósofo y dramaturgo francés Alain Badiou, en su libro La verdadera vida: Un mensaje a los jóvenes, señala que se ha abandonado la valoración de la vejez y su sabiduría, y que la sociedad se ha precipitado hacia el jovenismo.

«El jovenismo, en tanto ideología, en tanto tema de la publicidad comercial, impregna a la sociedad, que toma a los jóvenes como modelo», escribe Badiou.

Y continúa: «Parecería que son los viejos quienes quieren seguir siendo jóvenes a toda costa, y no los jóvenes quienes aspiran a convertirse en adultos».

Así, «el jovenismo es la tendencia a aferrarse a la juventud tanto como sea posible, comenzando por la juventud del cuerpo, en lugar de asumir la sabiduría de la vejez como algo superior».

Parece, pues, que hoy el gran infortunio es ser viejo. Los medios de comunicación, el consumismo, el utilitarismo y el economismo lo cantan a diario: los viejos cuestan mucho y no generan ganancias.

Pero, a final de cuentas, como expone otro filósofo francés, Robert Redeker, si el jovenismo se mira en detalle no es más que una mentira en doble faz: expulsa a los mismos jóvenes de la posibilidad de un futuro (tener adultez y vejez) y a los ancianos de un pasado.

Ahora bien, tan humanas son la enfermedad como la salud, y la vejez como la juventud. Por ello, si no se valoran la vejez y la muerte no se podrá comprender la vida misma.

Además, aunque un anciano posee ciertas limitaciones físicas, el fin de la vida no es la vejez. Incluso la palabra jubilación tiene que ver con júbilo. Así hay que ver y vivir la ancianidad.

Redacción

TEMA DE LA SEMANA: BIENAVENTURADA VEJEZ

Publicado en la edición impresa de El Observador del 11 de noviembre de 2018 No.1218