Firmado el pasado 8 de diciembre por Francisco, el mensaje para la quincuagésima segunda Jornada Mundial por la Paz, a celebrarse el 1 de enero de 2019, se hizo público el 18 de diciembre, con el título «La buena política está al servicio de la paz». A continuación se extractan los puntos esenciales del mensaje del Papa:

Jesús, al enviar a sus discípulos en misión, les dijo: «Cuando entréis en una casa, decid primero: ‘Paz a esta casa’. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros» (Lc 10,5-6).

▶ Dar la paz está en el centro de la misión de los discípulos de Cristo. Y este ofrecimiento está dirigido a todos los hombres y mujeres que esperan la paz en medio de las tragedias y la violencia de la historia humana. La «casa» mencionada por Jesús es cada familia, cada comunidad, cada país, cada continente, con sus características propias y con su historia; es, sobre todo, cada persona, sin distinción ni discriminación… Éste es también mi deseo al comienzo del nuevo año: «Paz a esta casa».

▶ La política es un vehículo fundamental para edificar la ciudadanía y la actividad del hombre; pero, cuando aquellos que se dedican a ella no la viven como un servicio a la comunidad humana, puede convertirse en un instrumento de opresión, marginación e incluso de destrucción.

▶ La función y la responsabilidad política constituyen un desafío permanente para todos los que reciben el mandato de servir a su país, de proteger a cuantos viven en él y de trabajar a fin de crear las condiciones para un futuro digno y justo.

▶ La política, si se lleva a cabo en el respeto fundamental de la vida, la libertad y la dignidad de las personas, puede convertirse verdaderamente en una forma eminente de la caridad.

▶ Merece la pena recordar las «bienaventuranzas del político», propuestas por el cardenal vietnamita François-Xavier Nguyễn Vãn Thuận, fallecido en el año 2002, y que fue un fiel testigo del Evangelio:

  • Bienaventurado el político que tiene una alta consideración y una profunda conciencia de su papel.
  • Bienaventurado el político cuya persona refleja credibilidad.
  • Bienaventurado el político que trabaja por el bien común y no por su propio interés.
  • Bienaventurado el político que permanece fielmente coherente.
  • Bienaventurado el político que realiza la unidad.
  • Bienaventurado el político que está comprometido en llevar a cabo un cambio radical.
  • Bienaventurado el político que sabe escuchar.
  • Bienaventurado el político que no tiene miedo.

▶ Cada renovación de las funciones electivas, cada cita electoral, cada etapa de la vida pública es una oportunidad para volver a la fuente y a los puntos de referencia que inspiran la justicia y el derecho.

▶ Estamos convencidos de que la buena política está al servicio de la paz; respeta y promueve los derechos humanos fundamentales, que son igualmente deberes recíprocos, de modo que se cree entre las generaciones presentes y futuras un vínculo de confianza y gratitud.

▶ La política favorece la paz si se realiza reconociendo los carismas y las capacidades de cada persona.

▶ La paz jamás puede reducirse al simple equilibrio de la fuerza y el miedo. Mantener al otro bajo amenaza significa reducirlo al estado de objeto y negarle la dignidad. Es la razón por la que reafirmamos que el incremento de la intimidación, así como la proliferación incontrolada de las armas, son contrarios a la moral y a la búsqueda de una verdadera concordia.

▶ El terror ejercido sobre las personas más vulnerables contribuye al exilio de poblaciones enteras en busca de una tierra de paz… En cambio, cabe subrayar que la paz se basa en el respeto de cada persona, independientemente de su historia.

▶ La paz es fruto de un gran proyecto político que se funda en la responsabilidad recíproca y la interdependencia de los seres humanos.

▶ La paz es una conversión del corazón y del alma, y es fácil reconocer tres dimensiones inseparables de esta paz interior y comunitaria:

  • la paz con nosotros mismos, rechazando la intransigencia, la ira, la impaciencia.
  • la paz con el otro: el familiar, el amigo, el extranjero, el pobre, el que sufre;
  • la paz con la creación, redescubriendo la grandeza del don de Dios y la parte de responsabilidad que corresponde a cada uno de nosotros.

TEMA DE LA SEMANA: LA BUENA POLÍTICA ESTÁ AL SERVICIO DE LA PAZ

Publicado en la edición impresa de El Observador del 30 de diciembre de 2018 No.1225