Por Arturo Maximiliano García

Es tan difícil y tanta responsabilidad implica tener una mascota, que muchos no pueden con ella; las consecuencias las podemos ver todos los días en la calle. ¿Necesitamos más de esa triste situación? Pero si ni eso nos hace reaccionar, déjame platicarte sobre las obligaciones que se adquieren.

Comprar para uno o regalar un perro, gato y otros animales está ligado a un compromiso de gasto fijo, ya que estos comen, se enferman, se vacunan, se bañan y tienen accidentes.

Por lo anterior, antes de dejarte llevar por un impulso, compromiso o la ternura que te puede causar un cachorro o animal recién nacido, o quizá la exigencia de tus hijos por tener una mascota en casa, es que debes tener claro cuales serán tus compromisos y nuevos gastos.

Una mascota en casa puede implicarte algunas ataduras, como por ejemplo el no poder tener largos viajes con la familia porque el animal requiere de alguien que se haga cargo de alimentarlo, pasearlo o simplemente cuidarlo.  Las pensiones son buena opción pero debes estar consciente que tienen un costo.

Por lo anterior debemos preguntarnos si regalar una mascota es un buen regalo, sin saber si la persona a quien se la damos tiene gusto, interés o paciencia para tener un animal en casa o incluso si está dispuesto a asumir precisamente los gastos de manutención que esto implica, por lo que deberíamos pensar que lo que estamos regalando es literalmente un gasto fijo.

Tener o dar una mascota requiere de alguien que diga sí, sí compro, sí regalo, o sí me la quedo, por eso es importante comentarte otras consecuencias del SÍ ACEPTO:

Comida. A partir de 2015 el alimento para mascotas tiene IVA. Aun suponiendo que no compres este tipo de productos el animal tiene que comer algo y eso significa dinero.

Destrozos. ¿Estás dispuesto a encontrar tus zapatos favoritos hechos pedazos? Claro que las mascotas pueden ser educadas, por supuesto no a golpes, pero dependiendo del animal, suelen en el proceso de aprendizaje rasguñar o morder muebles, hacer alguna necesidad en tapetes, alfombras o colchas. Si los tienes en el jardín quizá hagan destrozos en plantas y pasto. Acepta la posibilidad de los costos.

Limpieza. El tiempo es dinero dice el dicho. Bueno pues tener una mascota requiere en muchos casos por lo menos tomarse un tiempo para bañarla o contratar que se haga este servicio por un tercero. La caída de pelo es común, lo que implica más trabajo en casa.

El paseo. Pasear a un perro es un tema indispensable y la menor muestra de humanidad con tu mascota ya que principalmente los perros de cierto tamaño no deben estar en espacios reducidos pues afecta su salud.

Veterinaria. No sólo son las vacunas, sino hongos, tumores, enfermedades en huesos o atenciones por accidentes. Estos y tantos casos requieren llevar a tu mascota al veterinario.

Los callejeros nos cuestan a todos.  En México hay millones, sí, leíste bien, millones de perros callejeros producto de la irresponsabilidad y el descuido humano. Eso va a cuenta de la bolsa de todos.

No compres, adopta.  Si no estás dispuesto tú o a quien le regalas a asumir estos costos no des mascotas en Navidad, sé responsable y busca opciones materiales. Pero si estás convencido, te propongo adoptar. Hay muchos extraordinarios animales esperando ser llevados a una casa.

www.arturomaximiliano.com.mx

Publicado en la edición impresa de El Observador del 23 de diciembre de 2018 No.1224