Por Mónica Muñoz

Cuando escucho quejas acerca de la juventud actual, muchas reflexiones llegan a mi cabeza, por ejemplo, no puedo evitar pensar en los padres de esos muchachos que no se han preocupado en guiarlos por el buen camino.  También se me ocurre que no han tenido la oportunidad de desarrollar su potencial, nada menos porque han estado expuestos a un ambiente dañino que nada ha aportado para que exploten sus talentos.  O bien, que este mundo que les estamos dejando no tiene esperanza porque está condenado a desaparecer.

Claro que todo lo que se me ocurre, pinta un panorama negro y que no deja más que sentimientos de frustración y pesar, porque los medios de comunicación y las redes sociales se centran en presentarnos sólo las malas noticias, sin embargo, hay muchas experiencias buenas y conmovedoras que fácilmente nos haría cambiar de parecer.

Y para no ser parte de la oleada de malas nuevas, quiero compartir una hermosa vivencia que  tuvo un final feliz.

Todo comenzó en agosto, cuando iniciamos el ciclo escolar en la universidad en la que trabajo. La materia nos presentaba la oportunidad de desarrollar una campaña de publicidad en torno a un producto o servicio. No obstante, decidimos que era mejor enfocarla a apoyar a una organización no gubernamental sin fines de lucro.  La elección recayó en AMANC Guanajuato, que se dedica a apoyar a niños con cáncer y sus familias. AMANC tiene una campaña permanente de recaudación de tapitas de plástico para obtener fondos.  Con el dinero solventan los gastos que las familias de los niños que acuden al hospital general de Celaya tienen que afrontar, la mayoría de ellas son de escasos recursos.

Hay que señalar que es el sector salud el que aplica a los pacientes los tratamientos y quimioterapias, que son muy caros, pero para pagar la estancia, los pasajes, la comida y demás gastos que genera esta terrible enfermedad, AMANC brinda un apoyo increíble durante el proceso de detección, diagnóstico e inicio de los tratamientos. Actualmente atienden a más de 300 niños de 34 municipios del estado de Guanajuato y uno de Michoacán.   Por eso, la ayuda de voluntarios y bienhechores es invaluable.

Tres meses duró la campaña que hicieron estos jóvenes, a quienes vi desvelarse, organizar, cambiar de planes, colectar tapas en la escuela, en negocios, en iglesias, con familiares, amigos y toda la gente de buena voluntad que quiso sumarse.  Hicieron uso de la radio y las redes sociales para pedir ayuda, organizaron dos colectas en el parque de La Alameda de Celaya, donde gente de otros municipios como Cortazar, San Miguel de Allende y Apaseo el Grande llegó con su donativo.  Y lo mejor del caso, se dieron cuenta de que podían usar su inteligencia y talentos para ayudar a sus prójimos.

Por fin llegó el día de la entrega. El grupo, conformado por siete entusiastas jóvenes, se reunió en la escuela para cargar la camioneta que el papá de una de las chicas prestó con gusto. Su hermano menor conducía el vehículo. Costó mucho cargar todo, sin embargo tomamos la calle para dirigirnos a nuestro destino, donde nos esperaba la Lic. Sofía Villanueva, directora de AMANC Guanajuato.  Para que los jóvenes pudieran entregar algunos regalitos que llevaban para los niños, la acompañamos a la unidad oncopediátrica “Alejandre” que tienen anexo al hospital.  Mucha gente esperaba turno, unos para ser atendidos por la psicóloga o la trabajadora social, otros para quimioterapias, pero un grupito de pequeños jugaba en la ludoteca.  Luego de conocer las instalaciones, construidas por AMANC con los donativos de sus bienhechores, los jóvenes pudieron entregar sus presentes y, por supuesto, no podía faltar la foto con los niños que, gracias a Dios, sólo van a revisión porque casi han logrado vencer el cáncer.

Hay que destacar que, por una gracia especial, pudimos ingresar al área de consultorios para convivir un momento con los niños y llevarles un poco de alegría, porque hay que ser muy cuidadosos con ellos, ya que, debido al tratamiento que reciben, pierden todas sus defensas. Ahora, la invitación permanece para quienes se han añadido a este sencillo pero significativo esfuerzo, ¡sigan juntando tapas!, a los jóvenes les ha quedado claro que no es basura, sino ayuda para estos pequeños y sus familias.

Mil gracias por su apoyo a quienes se sumaron a la campaña. Y a mis queridos alumnos, que terminaron satisfechos y muy contentos con el resultado, mi admiración y reconocimiento por su entrega y dedicación, éste fue un semestre lleno de aprendizaje y experiencias invaluables para el resto de sus vidas. Quedó demostrado que los jóvenes pueden hacer mucho bien en este deteriorado mundo. Que Dios los bendiga.

Que tengan una excelente semana.

(Para mayor información y apoyos económicos o en especie, estos son los datos de AMANC Guanajuato: Oficina: Pablo de la Garza #122,  Col. Siglo XXI, Celaya, Gto. Tel. (461) 614-5708. Correo electrónico: amancguanajuato@hotmail.com

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