Por Arturo Maximiliano García

Tú como yo nos hemos retrasado seguramente más de alguna vez en pagar el celular, cable, internet, colegiatura y otros donde te cobren recargos por el retraso e incluso te corten el servicio. A veces no somos lo suficientemente organizados y olvidamos nuestras fechas límite para pagos, en otras ocasiones simplemente no tenemos el dinero.

Pagar recargos por retrasos en tus compromisos económicos puede convertirse en un gasto hormiga, que anualizado, y sumado a otros tantos gastos inadvertidos de pequeñas cosas, son la razón por la que a veces no podemos ahorrar o nos vemos apretados al final del mes. Evitarlos es importante.

Si quieres prevenir para que no se te pasen los días de pago, has un cronograma y colócalo en un lugar visible en casa u oficina con las fechas de corte o vencimiento de pago de servicios contratados. Hoy en día muchos de los servicios que contratamos pueden ser pagados no sólo en las oficinas de las empresas prestadoras de servicios sino que pueden ser también depositados en bancos y tiendas de conveniencia, incluso por internet en varios casos así como en Apps, una de mis favoritas la de CFE, por lo que a ese calendario de pagos le vendría bien anexarle una lista de los lugares donde puede pagarse.

Sí lo tuyo de plano no es la organización o te quita mucho tiempo pagar y tienes una cuenta de cheques, tarjeta de crédito o débito, puedes hacer lo que se le conoce como domiciliar tu pago, esto consiste en darle la instrucción al banco donde tienes tu tarjeta o cuenta bancaria de que pague uno o varios servicios en días determinados.

Domiciliar, práctica más común cada día entre los mexicanos, puede ser la solución a tus problemas de recargos por retrasos y además puede ahorrarte largas filas de pago y con ello tiempo que por supuesto tiene por si mismo su valor.

Estas son otras particularidades para domiciliar pagos:

  • Domiciliación con el prestador de servicio. Prácticamente en todas las compañías de telefonía celular, servicios de cable, internet, telefonía fija, tiendas departamentales, pago de seguro e incluso algunas escuelas cuentan con la posibilidad de domiciliar pagos periódicos mediante el llenado de una forma donde autorizas a tu banco a pagar por vía de tu tarjeta o cuenta de cheques.  Recomiendo de preferencia en este caso domiciliar pagos fijos, no aquellos que pueden variar.
  • Domiciliación en banco. La domiciliación puede hacerse en tu banco con tu ejecutivo, para lo que debes recordar llevar tu número de cuenta de la cual quieres que se hagan los cargos, tu identificación oficial y recibos de los adeudos que vas a domiciliar.
  • Domiciliar para ahorrar. También es posible que te descuenten de tu nómina mensual o quincenalmente y lo transfieren a una cuenta de ahorro. En este caso tu eres quien decides cuanto es lo que quieres que te retiren periódicamente.
  • Ten saldo suficiente. Si la cuenta de donde el banco tomará dinero para pagar es una cuenta de cheques o una tarjeta de débito cerciórate que tenga saldo suficiente para que se puedan efectuar los pagos comprometidos.
  • No pierdas la cuenta. Domiciliar servicios puede ser una gran estrategia para no perder fechas de pago y evitar recargos por el retraso pero si lo haces con tarjeta de crédito no olvides que tendrás una nueva fecha límite de pago y un adeudo que cumplir.

 

Publicado en la edición impresa de El Observador del 17 de marzo de 2019 No.1236