La pérdida de valores cristianos, la pobreza, la violencia son temas que afectan la vida familiar y que requieren atención tanto de la Iglesia como de la sociedad.

Por Sergio Estrada

Con el tema «Laicos sal y luz del mundo, llamados a generar esperanza» se realizó el Encuentro Nacional de Representantes Diocesanos y de Provincias Eclesiásticas de la Dimensión Episcopal para Laicos de la CEM, en la diócesis de Toluca.

El propósito del encuentro fue dar solución a temas sociales como los desafíos a la pobreza, rehumanizar la cultura a través de la educación, transformar los ambientes y ser iglesia para todos.

A la asamblea asistieron alrededor de quince provincias eclesiásticas del país y también se tocaron problemáticas sociales que afectan a la familia, a la sociedad, a la Iglesia, a la vida, el aborto y la ideología de género desde el punto de vista del Proyecto Global de Pastoral (PGP) de la CEM.

«Se analizaron y pusieron en marcha proyectos de trabajos pastorales ante problemas como la denigración de valores cristianos amenazantes para las familias y la vida desde la pobreza y la violencia que afecta a la vida de todos desde la realidad, para que todos estemos más unidos y trabajar ante estos desafíos cumpliendo con el deber y el llamado que tenemos como laicos y siendo portadores de esperanza», subrayó la maestra Denisse Arana, integrante de la Secretaría Ejecutiva de la Dimensión Episcopal para los laicos de la CEM.

Con el ánimo de dar aportes para el mejoramiento de la situación social de nuestro país en el área espiritual, los grupos trabajaron de manera enfática en la educación como prioridad para las convivencias sociales, teniendo un trabajo digno para que la sociedad esté sana y las familias puedan tener desarrollo y bienestar restaurando el tejido social, así como proyectos de ayuda
a comunidades.

En su ponencia monseñor Víctor Alejandro Aguilar, Presidente de la Dimensión de Laicos de la CEM, señaló la situación de deshumanización en la que nos encontramos, pero destacó que es necesario que el ser humano tenga desarrollo integral en todos los sentidos para poderse ayudar a sí mismo y ayudar a los demás, y alcanzar el llamado de Dios a ser cada quién, con la óptica de que el ser humano es la creación prioritaria de Dios.

Proyectos pastorales

En el encuentro se analizó la posibilidad de apoyar a la realización de cursos a través de subsidios para proyectos de economía solidaria, la creación de institutos de formación pastoral, no solo asistencial sino de desarrollo y de conciencia con el deber que tiene el laico.

«Se trabajó a través de preguntas, con el llamado a la conciencia de cuáles serían los trabajos que van a compartir los integrantes de las dimensiones de cada diócesis al regresar a sus lugares de origen, además de que compartieron qué proyectos de trabajo han realizado y les han dado resultados», destacó la maestra Arana.

La Dimensión de Laicos sigue apoyando para las tareas de evangelización promoviendo la Doctrina Social de la Iglesia: «La Dimensión anima, promueve y apoya y al final son las diócesis las que aterrizan estas ayudas, animando a trabajar en unidad tanto a los movimientos de laicos organizados conjuntamente con las estructuras de la Iglesia», especificó la integrante de la Dimensión de los Laicos.

Al final del encuentro se animó a estar comunicados y estar unidos para el desarrollo de las diócesis. Además, los integrantes de las dimensiones se llevaron el compromiso de consolidar sus consejos diocesanos de laicos. Algunos con proyectos concretos de economías solidarias e institutos de formación de la doctrina social cristiana.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 28 de abril de 2019 No.1242