El venerable presbítero irlandés Patrick Peyton, que actualmente se encuentra en proceso de beatificación, es el fundador de la Cruzada por el Rosario en Familia. Conocido en todo el mundo como «el sacerdote del Rosario», dedicó 51 años de apostolado sacerdotal al servicio de las familias y de la promoción de la oración. De hecho, es el autor de la conocida frase «Familia que reza unida, permanece unida».

Ahora bien, no es sólo una frase bonita; distintos estudios científicos realizados en Estados Unidos han llegado a la conclusión de que las familias que rezan juntas están más unidas, son más felices y, por consiguiente, viven mejor.

Por ejemplo, Clay Routledge, profesor de Psicología en la Universidad Estatal de Dakota del Norte, tras recoger la literatura científica publicada al respecto, llegó a a la conclusión de que la oración, y más en familia, ayuda a ser más paciente, convirtiendo a las personas en más tolerantes con respecto al entorno más cercano.

El departamento de Sociología de la Universidad de Carolina del Norte realizó un estudio en adolescentes, concluyendo que tienen mejor relación con sus padres cuando estos últimos rezan juntos, aunque los hijos no hayan participado en el momento de oración.

Un informe de la Universidad Estatal de Florida menciona también que esto incidía en los efectos positivos que la oración genera en una pareja puesto que aumenta la confianza mutua entre ellos.

Los efectos de la oración son visibles no sólo a la hora de unir a la familia sino para afrontar acontecimientos difíciles.

TEMA DE LA SEMANA: CUANDO HAY QUE ORAR POR LOS HIJOS

Publicado en la edición impresa de El Observador del 25 de agosto de 2019 No.1259