Por Sergio Estrada

En el mensaje de los obispos reunidos en su 108 asamblea plenaria, que tuvo lugar del 11 al 15 de noviembre y, basados en el Proyecto Global de Pastoral (PGP), se mostraron preocupados por la falta de reconocimiento a la dignidad humana. Su falta puede desencadenar en una crisis humanitaria, social y espiritual, y así evitar el bien común.

«Pedimos respetar a la familia por ser el lugar privilegiado para la impartición de la educación y donde se transmiten los valores. La escalada de violencia en el país ha provocado más pobreza y abandono. Trabajamos juntos para la resolución de estas situaciones, ya que como Iglesia no solo se debe fortalecer el conocimiento de la doctrina, sino la vivencia de los valores cristianos», señaló monseñor Enrique Sánchez, obispo de Ciudad Juárez.

Los prelados pidieron que la situación que se vive como nación debe ser una oportunidad para sumar esfuerzos y construir un país unido y en paz, recordando las palabras de Benedicto XVI: «a veces el hombre moderno tiene la errónea convicción de ser el único autor de sí mismo, de su vida y la sociedad. Es una presunción de la cerrazón egoísta en sí mismo».

Espacios de convivencia

Con el compromiso de paz y partiendo del principio de vida social de que «la violencia se vence con la convivencia», los obispos animaron a que todos los espacios y lugares de encuentro de creyentes propicien la convivencia y ayuda mutua. «Hay que reorganizar la vida de las parroquias para que dejen de ser lugares de encuentros masivos y que haya la oportunidad para que los fieles puedan dialogar e intercambiar opiniones respetándose mutuamente», subrayó monseñor Rogelio Cabrera López, Presidente de la CEM.

Los obispos se comprometieron a trabajar por la paz, pero con corresponsabilidad, y propusieron que el proyecto de paz sea un proyecto ciudadano, debido a que hay violencia familiar que modifica el afecto. Llamaron a que los ciudadanos respeten la ley para ser un país de legalidad, que implica que los que imparten justicia lo hagan con puntualidad y apegados a la legislación del país.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 15 de diciembre de 2019 No.1275