Por Sergio Ibarra

El año nuevo representa un cambio de ciclo, es el inicio de una nueva década que de alguna forma y grado tendrá influencia en nuestras vidas. El inicio de la tercera década del siglo XXI es quizás un buen momento de hacer un corte de caja ¿Qué hice en la década que termina? ¿Qué asuntos quedaron resueltos? ¿Cuáles no?

El año nuevo marcará cambios en las transacciones globales. La Comunidad Europea debate la salida del Reino Unido de este bloque, factor clave para mantener un equilibrio económico con las otras potencias económicas: Estados Unidos y China. Las últimas tres décadas la Comunidad dio al mundo un equilibrio, factor clave para que no exista un dominio de ninguna zona, como en el siglo XIX y el siglo XX.

El año nuevo depara la renegociación del Tratado de Libre Comercio con EEUU y Canadá. La parte más delicada son las reglas de origen. ¿Qué son? El porcentaje que un producto debe tener de partes de su país de origen, que siendo una marca de un país, se produce o se ensambla en otro. Por ejemplo, los automóviles. Si General Motors produce automóviles en Guanajuato, los componentes que hoy deban ser de EEUU son el 30% y lo demás de México, o de otras partes. La intención es elevarlo hasta el 70%, lo que ocasionaría incrementos de costos de mano de obra y traslados. Lo anterior tendría un efecto en desempleo del país ensamblador. Es un poco enredado, pero demanda nuestra atención por el efecto negativo del crecimiento del empleo de México.

El año nuevo y la nueva década traerán más y más interconexión entre personas, empresas, regiones y naciones. La digitalización no distingue lenguajes, credos o filosofías. El que no le entre va a sufrir una nueva exclusión social, la exclusión digital.

Año con año aparecen nuevas formas para intercambiar ideas, datos, información, servicios y productos. Los servicios de salud, por mencionar un sector, resultados de unos análisis, son enviados digitalmente al médico y al paciente, incluidas imágenes. ¿Cómo mantenernos al día?

El año nuevo es una oportunidad para echar un vistazo a nuestros hallazgos, conocimientos, madurez; a nuestras emociones y también a nuestra fe y a la forma en que la manifestamos. ¿Cuáles podrán ser las nuevas formas en que se note que somos católicos?

Feliz 2020.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 29 de diciembre de 2019 No.1277