Por Ary Waldir Ramos Díaz / Aleteia en El Observador

Bergoglio ya sostenía antes de ser Papa: «Son diez siglos de experiencias positivas más que de errores»

Benedicto XVI pidió la retirada de su nombre de la portada de un libro que el 15 de enero salió a la venta en Francia, texto sobre el celibato sacerdotal que lleva la firma del cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino.

Las anticipaciones ofrecidas por el diario Le Figaro hacen esperar que el libro Des profondeurs de nos coeurs («Desde lo más profundo de nuestros corazones»), editorial Fayard, alimente la discusión sobre la posibilidad de ordenar sacerdotes a hombres casados. Pero, ¿cuál es la posición del Papa Francisco sobre el celibato?

Ante la cuestión, el portavoz de la Santa Sede recordó hace unos días que la posición del Papa Francisco sobre el celibato sacerdotal se encuentra en línea con Pablo VI: «Prefiero dar la vida antes que cambiar la ley del celibato».

«Personalmente, creo que el celibato es un don para la Iglesia. En segundo lugar digo que no estoy de acuerdo con permitir el celibato opcional, no. Solamente quedaría alguna posibilidad en los sitios más remotos, pienso en las islas del Pacífico…». Mateo Bruni rememoró las palabras del Papa de regreso del vuelo de Panamá (27.01.2019).

Asimismo, remarcó la palabras finales del Pontífice durante el Sínodo para la Región Panamazónica (27.10.2019): «A mí me iluminó mucho, no caer prisionero de estos grupos selectivos que del Sínodo van a querer ver qué se decidió sobre este punto intraeclesiástico o sobre este otro, y van a negar el cuerpo del sínodo que son los diagnósticos que hemos hecho en las cuatro dimensiones (pastoral, cultural, social y ecológica)».

La posición del cardenal Sarah y su libro

Sarah, en su libro, insistió que «hay un vínculo ontológico-sacramental entre el sacerdocio y el celibato. Cualquier debilitamiento de este vínculo pondría en tela de juicio el magisterio del Concilio y de los Papas Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI. Suplico al Papa Francisco que nos proteja definitivamente de tal eventualidad vetando cualquier debilitamiento de la ley del celibato sacerdotal, si bien limitado a una u otra región».

El libro de Sarah propone varios argumentos contra la ordenación de hombres casados, porque solicita la necesaria «abstinencia sexual» para servir a Dios; considera, la vocación matrimonial incompatible con el sacerdocio, pues no se puede vivir – según esta visión – «ambas vocaciones simultáneamente». En dado caso, el matrimonio, debería ser vivido como San José, «respetar la abstinencia sexual».

Igualmente, se expresa sobre el «renunciar a los bienes materiales» y por tanto, el celibato como un servicio exclusivo a Dios, donde la Eucaristía sea el centro de la vida sacerdotal, es decir, vivirlo como Cristo, esposo de la Iglesia, por tanto, no hay espacio para una esposa terrena.

Contestación del director editorial Vaticano

En este debate, el director editorial del Vaticano, escribió también recordando que el «celibato sacerdotal no es ni jamás ha sido un dogma. Se trata de una disciplina eclesiástica de la Iglesia latina que representa un don precioso, definido de este modo por todos los últimos Pontífices».

Andrea Tornielli explicó que «la Iglesia Católica de rito oriental prevé la posibilidad de ordenar sacerdotes a hombres casados y también para la Iglesia latina han sido admitidas excepciones precisamente por Benedicto XVI en la Constitución apostólica Anglicanorum coetibus, dedicada a los anglicanos que piden la comunión con la Iglesia católica, donde se prevé «admitir caso por caso al Orden sagrado del presbiterio también a los hombres casados, según los criterios objetivos aprobados por la Santa Sede».

Opiniones de Bergoglio (antes de ser Papa) en entrevistas sobre este tema

Volviendo al pensamiento del Papa Francisco sobre el celibato, Tornielli citó al arzobispo Jorge Mario Bergoglio que en el libro conversación con el Rabino Skorka, confirmó su posición a favor de mantener el celibato «con todos los pros y los contras que conlleva, porque son diez siglos de experiencias positivas más que de errores. La tradición tiene un peso y una validez».

En otro libro entrevista, Conversaciones con Jorge Bergoglio, en una edición de 2014, de la periodista Francesca Ambrogetti, el futuro Papa Francisco interrogado sobre los numerosos escándalos de curas pedófilos y el futuro del celibato, asevera que sin prestarse a adivinar, «si la Iglesia va a revisar alguna vez el celibato» lo haría encarando la cuestión «como un problema cultural de un lugar determinado, no de una manera universal y como una opción personal».

De hecho, Bergoglio cita a Benedicto XVI para indicar que está «convencido» de que «el celibato se mantiene» a pesar de la escasez de vocaciones. «No estoy seguro de que su supresión (la del celibato) vaya a provocar un aumento de las vocaciones como para paliar la escasez».

Y luego, con humor, ha dicho a Ambrogetti: «Le escuché decir una vez a un sacerdote que la eliminación del celibato le permitiría no estar solo y tener una mujer, pero que también con ello se estaría comprando una suegra…(risas)».

Publicado en la edición impresa de El Observador del 26 de enero de 2020 No.1281