No sólo en Cuaresma, pero de manera especialmente intensa en este tiempo litúrgico, hay que redoblar los esfuerzos por aprender y comenzar a emplear las armas para derrotar a Satanás. Aquí unas consideraciones:

  • Hay un reino de Satanás en el mundo, tal como lo reveló Jesucristo (ver Jn 14, 30). Satanás es persona verdadera, viva y real, poderosa y malvada, corrupta, capaz únicamente del mal. Por tanto, es necesario no dejarse influenciar por los que niegan la existencia del Maligno. Negar la existencia de Satanás o simplemente vivir indiferentes respecto de su existencia hace que el hombre baje la guardia y quede más vulnerable a las trampas del Diablo.
  • Satanás y sus demonios conocen las debilidades de cada ser humano, y es a través de ellas que generalmente incitan al pecado. Es más fácil caer en las tentaciones entre más alejado esté alguien del estado de Gracia.
  • La Gracia es ofrecida por Dios a través de los sacramentos. La Confesión y la Eucaristía deben ser práctica frecuente. Sin la Gracia el alma no tiene fuerza para hacerle frente al Maligno.
  • La Gracia dada por Dios necesita la cooperación humana para derrotar al Enemigo; esa cooperación incluye la oración diaria, penitencias y mortificaciones, pues de otro modo la resistencia que se logre anteponer ante los embates demoníacos será mínima. Igual se recomienda la adoración al Santísimo y la lectura diaria de las Escrituras.
  • Dios ha revelado que, a través de María Santísima, el Diablo será aplastado (ver Gn 3, 15). Satanás tiene, por tanto, terror a todos los que recurren a María, especialmente mediante el rezo del Rosario. ¿Por qué el Rosario es tan eficaz? La Virgen le respondió al padre Stefano Gobbi: «Porque es una oración sencilla, humilde y [con el Rosario] los formo espiritualmente en la pequeñez, en la mansedumbre, en la simplicidad del corazón». Así, la soberbia de Satanás es vencida por la humildad.
  • Hay que retornar al uso de los sacramentales: escapularios, agua bendita, medalla de san Benito, etc. Y hay que tener cuidado de brujos, hechiceros, adivinos, sanadores de reiki, etc., pues todos ellos trabajan con el poder de los demonios, pero suelen usar sacramentales para engañar y atraer a los desprevenidos.
  • Es necesario identificar los escenarios donde hoy más se mueve Satanás. Está muy activo en televisión, cine, internet, redes sociales, etc., fomentando la pornografía, la fornicación, el adulterio, el lenguaje soez, etc. Igual las ideas de autodestrucción: tatuajes, perforaciones corporales, canciones siniestras (como las de Billie Eilish), reto «rompe cráneos» y «la ballena azul», etc. Hay figuras públicas que de ninguna manera deben ser seguidas y admiradas por quienes de verdad quieren vencer al Maligno; por ejemplo, se puede mencionar a la actriz Miley Cyrus, quien abiertamente habla de su obediencia y admiración al Diablo y su rechazo a Jesucristo.

D.R.G.B.

Catecismo de la Iglesia Católica: su poder no es infinito

395 Sin embargo, el poder de Satán no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del Reino de Dios. Aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños —de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física—en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo. El que Dios permita la actividad diabólica es un gran misterio, pero “nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman” (Rm 8,28).

TEMA DE LA SEMANA: Satanás, su existencia y sus trampas

Publicado en la edición impresa de El Observador del 1 de marzo de 2020 No.1285