El padre Guiseppe Corbari, sacerdote de la parroquia de Robbiano en el norte de Italia, publicó una foto en las redes sociales donde se posa en el corazón de la nave de su iglesia. Al fondo, los rostros de sus feligreses.

El día antes de la Misa del domingo, les envió este mensaje pidiéndoles que le enviaran sus fotos:

«Al pararme frente al altar y ver bancos vacíos, siento tristeza, que entra en conflicto con el sacrificio divino que estoy celebrando. Está en conflicto con la esperanza que anuncio, con la alegría de la Pascua que espero. Estoy convencido de que estamos unidos en una comunión de fe; pero cuando miro dentro de mi iglesia donde estoy acostumbrado a verte, mis ojos ven el vacío. Así que tengo una propuesta para ti: envíame fotos tuyas, las imprimiré y las pegaré en los bancos: así me sentiré menos solo. Por supuesto, pondré la foto de los niños en las primeras filas, los monaguillos estarán cerca del altar y los adultos en todas partes…».

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 22 de marzo de 2020 No.1289