En nombre de la Iglesia católica en los Estados Unidos, doy la bienvenida a la nueva encíclica del Santo Padre sobre la fraternidad humana. Como antes Laudato Si ‘ , Fratelli Tutti es una contribución importante a la rica tradición de doctrina social de la Iglesia.

La enseñanza del Papa Francisco aquí es profunda y hermosa: Dios nuestro Padre ha creado a cada ser humano con igual santidad y dignidad, iguales derechos y deberes, y nuestro Creador nos llama a formar una sola familia humana en la que vivamos como hermanos y hermanas.

El plan de Dios para la humanidad, nos recuerda el Papa, tiene implicaciones para todos los aspectos de nuestras vidas, desde cómo nos tratamos unos a otros en nuestras relaciones personales hasta cómo organizamos y operamos nuestras sociedades y economías.

Al analizar las condiciones en el mundo de hoy, el Santo Padre nos brinda una visión poderosa y urgente para la renovación moral de la política y las instituciones políticas y económicas desde el nivel local al nivel global, llamándonos a construir un futuro común que realmente sirva el bien de la persona humana.

Para la Iglesia, el Papa nos desafía a superar el individualismo en nuestra cultura y a servir a nuestro prójimo con amor, viendo a Jesucristo en cada persona y buscando una sociedad de justicia y misericordia, compasión y preocupación mutua.

+José H. Gómez
Arzobispo de Los Ángeles
Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos