Juan Diego dijo a la morenita del Tepeyac que buscara a otro porque él se consideraba indigno de ser un vehículo del mensaje que le iba tener que entregar al obispo Zumárraga.

La respuesta de la Virgen es la respuesta de la más grande caridad: podría tener a otros, pero es a ti a quien elegí para que lleves el mensaje de amor con el que los mexicanos deben construir su nuevo hogar.

Un gobierno democrático no excluye a nadie. Todos somos sujetos de la misma dignidad. Pero los que pueden ayudar a los más necesitados tienen más responsabilidad.

El gobernante tiene la mayor responsabilidad de respetar los derechos y propiciar el bien de la comunidad. Su misión no es servir a su prestigio sino servir a todos, sin distinción, sin considerar a nadie indigno.