“Esta mañana he recibido la primera dosis de la vacuna contra la #COVID19“, anunciaba en Twitter el cardenal Juan José Omella, presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Barcelona.

“Agradezco el esfuerzo de todas las personas que hacen posible esta campaña de vacunación masiva –añadía el purpurado–. Deseo que la vacuna llegue a todos, también a los países más pobres del planeta”.

Al mismo tiempo, el cardenal Omella ha insistido varias veces en la necesidad de una movilización general para que los gobiernos garanticen el acceso a las vacunas de los ciudadanos de los países pobres.

El presidente de la Conferencia Episcopal Española ha querido subrayar uno de los problemas más relevantes de estos tiempos de pandemia: “3 de cada 4 personas atendidas por Cáritas Barcelona asumen riesgos de exposición a la covid-19 para poder trabajar”.

Ahondando en este problema, el arzobispo de Barcelona ha subrayado que, además de una vacuna “que nos inmunice del coronavirus”, necesitamos otra vacuna para el “virus de la pobreza y la precariedad laboral”.

El cardenal arzobispo de Madrid Carlos Osoro, también quiso compartir con sus seguidores en Twitter su primera dosis de vacuna contra la COVID-19.

“Acabo de recibir la primera dosis de la vacuna frente al coronavirus. Agradezco el trato de los sanitarios y pido para que esta sea accesible para todos en el mundo entero, especialmente para los vulnerables. Como experimentamos esta Pascua, el dolor no tiene la última palabra”, escribió el cardenal Osoro en un tuit.

También el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha recibido la vacuna contra la COVID-19, en la fase correspondiente a su grupo de edad, establecida por las autoridades sanitarias.

Desde el inicio de la campaña de vacunación el Cardenal Cañizares ha puesto el énfasis en la solidaridad y principio de justicia social “para que pueda llegar a todos, a países ricos y pobres, y éstos no sean marginados”.