• Al que entregó Nuestra Señora del Monte Carmelo a san Simón Stock se le llama escapulario del Carmen, escapulario café o marrón, para distinguirlo de otros escapularios aprobados por la Iglesia, como son el escapulario verde o del Inmaculado Corazón de María, el escapulario negro o de los Siete Dolores de María, etc.
  • El escapulario del Carmen debe estar formado por dos piezas rectangulares de tela de lana pura (como símbolo de Jesús, Cordero de Dios). Los cordones que unen las piezas de lana pueden ser de cualquier color o material. De un lado tiene el escudo carmelita, y del otro el anagrama de María o su imagen.
  • San Pío X autorizó sustituir el escapulario por una medalla-escapulario que tenga de un lado el Sagrado Corazón de Jesús y del otro una imagen de la Virgen; pero pidió que preferentemente se usara el de tela. Además es necesario que la recepción se haga con el escapulario de tela. Ambos, medalla-escapulario y escapulario, deben estar bendecidos.
  • Cualquier sacerdote tiene poder para bendecir e imponer a un feligrés el escapulario. En casos de peligro de muerte, un laico puede imponer (colocarle) a otra persona un escapulario ya bendecido por un sacerdote; lo hará recitando una oración a la Virgen.
  • Una vez bendecido el primer escapulario, el devoto no necesita pedir la bendición para escapularios posteriores. Los escapularios gastados no se deben echar a la basura, sino que se han de quemar o enterrar porque están benditos.
  • Una vez recibido, el feligrés debe usar siempre el escapulario, incluso mientras duerme. De preferencia lo usará en el cuello. En casos de necesidad extrema, como enfermos en hospitales, si el escapulario le fuere retirado, el fiel no pierde los beneficios de las promesas de la Virgen.
  • Si alguien que lo recibió infortunadamente dejar de usarlo durante algún tiempo, puede simplemente retomar su uso, sin necesidad de otra bendición e imposición, pues éstas valen para toda la vida.
  • El escapulario no salva por sí solo como si fuera algo mágico o de buena suerte.
  • Para alcanzar el Privilegio Sabatino hay que usar el escapulario, guardar la castidad de acuerdo al estado de vida, y rezar diario el Rosario, o abstenerse de carne los miércoles y sábados.

TEMA DE LA SEMANA: «VIRGEN DEL CARMEN: CON ELLA VAMOS DE CAMINO»

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 18 de julio de 2021 No. 1358