Ignacio Manuel Altamirano, mexicano y autor de “Navidad en las montañas”, y Charles Dickens, inglés, autor de “A Christmas Carol”

Por siglos y siglos la fiesta de la Natividad de Jesucristo ha sido la favorita del mundo occidental. Se puede ser católico o no, y por igual resulta difícil escapar del bullicio y regocijo que trae consigo esta festividad.

Y una celebración capaz de tocar los corazones de millones y millones de personas no podía menos que despertar la creación literaria: poesía, teatro, cuentos, novelas, relatos…

Dos de esas obras, Navidad en las montañas, de Ignacio Manuel Altamirano, y la conocidísima A Christmas Carol, de Charles Dickens, ambas del siglo XIX, tienen otra cosa en común: un trasfondo utópico.

Utopía es una palabra que inventó santo Tomás Moro a partir de dos vocablos griegos: ou (que significa “no”) y topos (que significa “lugar”), y quiere decir “lugar que no existe”, pero no en referencia a algo imposible sino a algo difícil de alcanzar: una visión o representación imaginativa de una sociedad justa y virtuosa.

Navidad en las montañas

En el caso de Navidad en las montañas, su autor es el indígena chontal Ignacio Manuel Altamirano, nacido en Tixtla, Guerrero. Además de estudiar literatura y derecho, también se inmiscuye en la política liberal mexicana, llegando a ser diputado federal, procurador general de la república y presidente de la Suprema Corte de la Nación; todo ello, desde la trinchera de la masonería, en la cual fue iniciado en 1870, alcanzando el grado 33 en 1879.

Su novela Navidad en las montañas la escribió en 1871 y, a decir de Gabriel Zaid, en ella se advierte el “despliegue de una utopía social: la realización simbólica de una comunidad cristiana liberal”.

Conrado Gilberto Cabrera Quintero opina que Altamirano escribió su novela con la intención de hacer un llamado a la paz mediante sus dos personajes principales —un cura español y un militar liberal—, capaces de convivir armónicamente si ambos tenían como finalidad el progreso del pueblo.

A christmas carol

Por su parte, el inglés Charles Dickens publicó en 1843 A Christmas Carol, que generalmente se traduce al castellano como “Canción de Navidad” o “Un cuento de Navidad”.

Dickens era un hombre preocupado por la miseria en la que vivían los trabajadores ingleses, y fue después de una visita que realizó a la ciudad industrial de Manchester que se decidió a escribir la novela del codicioso empresario Ebenezer Scrooge, símbolo del capitalismo salvaje, que es transformado por el espíritu de la Navidad hacia un sistema humanitario y solidario, justo la utopía que Dickens deseaba para su patria.

A pesar de su nombre, A Christmas Carol no tiene como su principal objetivo ensalzar la Navidad, sino llamar a la generosidad y la misericordia utilizando como marco la temporada navideña. El suyo es, pues, un relato social, pero sin despreciar lo religioso.

TEMA DE LA SEMANA: NAVIDAD, UNA PUERTA ABIERTA A LA ESPERANZA

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 19 de diciembre de 2021 No. 1380