Por Sergio Ibarra

En el Libro de los Hechos de los Apóstoles dice: “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo”. Este pensamiento coincide con el 2024 y nos deja una reflexión profunda acerca de terminar la carrera de la vida gozando de ella.

Guerras y catástrofes

Las guerras con las cuales concluyó el 2023 habrán de continuar tanto de la invasión de Rusia contra Ucrania, como la de Israel en contra de Palestina. La primera porque Rusia tiene intereses que divergen de las preocupaciones mundiales del siglo XXI que deberán dar un giro cada vez más acelerado hacia el reconocimiento de que la humanidad enfrenta una problemática que desconoce fronteras: las afectaciones ocasionadas a la naturaleza y la disponibilidad-distribución de agua potable, en el norte y en el sur de nuestra nave llamada Tierra. La otra es un pleito de espacios y de religión, que tampoco se ve como una conciliación.

El reto de los combustibles

El consumo de energía renovable se proyecta que aumente un 11% hasta alcanzar un nuevo máximo (The World Ahead). Pero los combustibles fósiles todavía cubren más de cuatro quintas partes de la demanda de energía. Y, por otro lado, Estados Unidos desembolsará 886 mil millones de dólares en defensa, apoyando a Ucrania. Los vehículos eléctricos avanzan a toda velocidad, claro en el norte de nuestro mundo. Uno de cada cuatro automóviles nuevos a nivel mundial ya serán enchufables.

Inteligencia artificial

La inteligencia artificial continuará generando un revuelo notable, pero aun produciendo pocos ingresos en nuestra nación y con mucho escrutinio, no se ve cómo, teniendo a un presidente como el que tenemos, se modernice ni un tantito en 2024. Lejos estamos de tener ciudades inteligentes que, con este recurso, optimicen el cobro de impuestos y se combata la economía informal.

Economía en claros y oscuros

Los bancos centrales, comienzan a reducir las tasas de interés a medida que los precios aumentan lentamente. Sin embargo, con la inflación global todavía en el 5%, pero en nuestra nación las tasas de interés permanecerán arriba del 11%, al menos hasta las elecciones. Los ingresos de la industria publicitaria aumentarán un 5%, gracias a las elecciones presidenciales de México y de Estados Unidos y a los grandes eventos deportivos como los Juegos Olímpicos de París. Por lo demás, un mundo que envejece gasta mucho en salud. Aproximadamente una de cada diez personas tiene 65 años o más a nivel mundial. Esto es una tendencia que seguirá avanzando, no solo mundial, sino también en México.

La cita del 2 de junio

El hecho que nos debe ocupar, por encima de nuestras preocupaciones personales, ocurrirá el 2 de junio. Las evidencias de que estos cinco años pasados son de retraso y destrucción institucional en todos los ámbitos son tantas, que su narración requeriría de todas las columnas de aquí a ese día y no alcanzan. Como católicos tenemos una cita ese día. Una cita con el destino de nuestros hijos y nietos y los que les sigan.

La mayor amenaza

Pertenezco a la generación protagonista del nacimiento de la democracia en el año 2000 pero también, con pesar, testigo de que esta pequeñita llamada democracia mexicana está en peligro de desaparecer. Nuestra patria permanece no solo estancada, sino con mayores riesgos que en aquellos años sesenta y con una enorme amenaza: instaurar una dictadura en un país militarizado.

 

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 7 de enero de 2024 No. 1487

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