Transformando la vida de niñas, niños y familias en situación de vulnerabilidad
Por Rogelio Benett Hernández González
El Observador visitó las instalaciones de la Fundación Josefa Vergara, ubicada en Ciudad del Sol, Querétaro, también nombrada como “Ciudad de los Niños”, y a partir de la entrevista realizada con su director general, el licenciado Miguel Melgarejo, de larga vocación por las causas sociales, quedó claro que esta institución representa mucho más que una casa de asistencia: es un proyecto social e histórico que busca transformar la vida de niñas, niños y familias en situación de vulnerabilidad. Su labor se sostiene sobre el legado de doña Josefa Vergara y Hernández (1747-1809), quien desde su muerte destinó su patrimonio al cuidado de los más desprotegidos, especialmente la infancia.
La Fundación destaca por su modelo de atención integral. No se limita a ofrecer alimento, techo o educación, sino que trabaja también en la formación emocional, familiar y espiritual de las personas que atiende. Su esquema funciona como un internado de lunes a viernes, donde niñas y niños reciben acompañamiento educativo, alimentación y cuidado, con especial atención a menores con discapacidad visual. Además, involucra a madres, padres y tutores mediante una Escuela para Padres, con la intención de fortalecer el entorno familiar y generar un cambio duradero.
Uno de los rasgos que más distingue a la Fundación Josefa Vergara es su base en principios y valores de inspiración católica. Esta dimensión espiritual forma parte esencial de su misión, ya que consideran que el desarrollo humano no puede reducirse únicamente a lo material. En ese sentido, su trabajo busca formar personas con dignidad, valores y sentido de comunidad, apoyándose también en congregaciones religiosas que acompañan su labor.
En términos operativos, la Fundación atiende aproximadamente a 160 menores. De ellos, cerca de 75 son internos —entre niños normo visuales y con discapacidad visual— mientras que otros asisten como externos al centro educativo mediante cuotas de recuperación accesibles. Para lograrlo, cuentan con alrededor de 60 colaboradores y el respaldo de un patronato honorífico de 12 miembros. Entre los que apoyan a las niñas y niños internos, destaca la asistencia de la Congregación de Hermanas Carmelitas Teresas de San José en el Hogar para niñas, y la Congregación de Religiosos Terciarios Capuchinos (Amigonianos) en el Hogar para niños, ambas congregaciones que en su carisma está la atención a la niñez en riesgo y desventaja social.

Las niñas y niños del Centro Educativo reciben sus alimentos en el comedor de la Ciudad de los Niños
La admisión
El ingreso de los menores no es improvisado: existe un proceso de admisión con evaluación psicológica, pedagógica y de trabajo social, con el fin de confirmar el estado de vulnerabilidad y asegurar una atención adecuada.
La entrevista también permitió identificar los principales retos que enfrenta actualmente la institución. Entre ellos sobresale la atención a problemáticas complejas como el abuso sexual infantil, una realidad que afecta a muchos menores dentro de sus propios entornos familiares. A ello se suma la preocupación por la adicción a las pantallas, señalada como un factor que incrementa riesgos y debilita la protección de la infancia. Frente a este panorama, la Fundación no solo atiende casos concretos, sino que también defiende la necesidad de una mayor conciencia social y de políticas públicas más firmes para proteger a la niñez.
Un desafio actual
Sin embargo, el mayor desafío para seguir creciendo no parece estar únicamente dentro de la institución, sino fuera de ella: la falta de visibilidad. Aunque en Querétaro el nombre de Josefa Vergara es ampliamente conocido por su peso histórico, no siempre se conoce a fondo la labor actual de la Fundación. Por ello, una de sus necesidades más urgentes es fortalecer la difusión de su trabajo, atraer más aliados, sumar voluntades y conseguir mayores recursos para ampliar su impacto. La capacidad instalada existe; lo que hace falta es que más personas se conviertan en agentes de cambio.
El valor de esta obra se entiende mejor cuando se observan sus resultados a largo plazo. La Fundación no solo resuelve necesidades inmediatas, sino que rompe ciclos de abandono y vulnerabilidad. Muchos egresados han llegado a convertirse en profesionistas, madres y padres responsables, y ciudadanos que aportan positivamente a la sociedad. En ese sentido, apoyar a la Fundación Josefa Vergara no es solo un acto de caridad: es una inversión social en el futuro de Querétaro.
Conviértete en donador recurrente
Actualmente la Fundación está invitando a convertirse en donador recurrente, y apoyar desde el celular o computadora a los pequeños de la institución. Mediante un proceso sencillo se puede ayudar:
Entra al siguiente enlace de red EDUCA, quienes se encargarán de gestionar los donativos para la Fundación Josefa Vergara y Hernández, I.A.P.
https://educa.org.mx/donativos-red-educa/?id=JOSEF
El procedimiento se resume en tres pasos: primero elegir un donativo mensual desde 100 pesos; después, registrar datos personales como nombre, correo y celular, la información es 100% segura; y finalmente, personalizar el método de pago y solicitar un recibo deducible o factura.
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