Por Julieta Appendini Morán – ACN México
Cada abuelo deja una huella imborrable en el corazón de su familia. Con su ejemplo, sus consejos y sus oraciones transmiten la fe y el amor de Dios de generación en generación.
La Iglesia celebra el 26 de julio a San Joaquín y Santa Ana, a quienes la tradición cristiana reconoce como los padres de la Virgen María y los abuelos de Jesús.
Aunque sus nombres no aparecen en los Evangelios, desde los primeros siglos los cristianos han conservado su memoria como un matrimonio de profunda fe que, tras perseverar en la oración y confiar plenamente en Dios, recibió el don del nacimiento de María, quien sería la Madre del Salvador.

San Joaquín y Santa Ana, con su nieto el Niño Jesús
Su historia nos recuerda que el amor, la paciencia y la confianza en el Señor pueden transformar la vida de una familia y dejar un legado que perdura por generaciones
Por eso, en vísperas de su fiesta, te invitamos a ofrecer una Santa Misa por tus abuelos, estén vivos o hayan partido a la Casa del Padre. Es una hermosa manera de agradecer su entrega, pedir por sus necesidades y encomendar sus vidas al amor de Dios.
Además, tu intención de misa ayuda a sostener el ministerio de sacerdotes que celebran la Eucaristía y acompañan a comunidades que sufren persecución, pobreza o guerra.
❤️ Que este sea un regalo espiritual para quienes tanto han hecho por ti.
Dedica una misa en honor a tus abuelos aquí


