Por Jaime Septién

Se debate en Estados Unidos si van a la guerra con Siria o no.  Ya hemos escuchado muchas veces el concepto de intervención quirúrgica, guerra preventiva, ataque limitado, blancos selectivos…  Y resulta todo lo contrario: muerte, destrucción, exterminio.

El Papa Francisco ha convocado a la oración de todos para detener la guerra.  Nunca más la violencia, ha dicho, haciéndose eco de las palabras de Juan Pablo II antes de la intervención estadounidense en Iraq.  En efecto, nunca más.  El 7 de septiembre es la fecha anunciada por el Papa para orar y detener a los cañones.

También Ayuda a la Iglesia Necesitada ha convocado una semana de oración.  Es la fuerza con la que contamos todos los que no hacemos cálculos de petróleo, finanzas, control geopolítico.  Es decir, el 99.9 por ciento de la humanidad, seamos o no creyentes.

Una vez un crítico estadounidense dijo que si se escarbaba en la cabeza del entonces presidente de su país, lo que se iba a encontrar era petróleo.  Pues eso es lo que hay detrás del posible ataque a Siria.