Por Gilberto Hernández García

En el tercer día de trabajos de la Peregrinación y Encuentro Continental que está teniendo lugar en la Basílica de Guadalupe, del 16 al 19 de noviembre, el Cardenal Sean Patrick O’Malley, Arzobispo de Boston,  reflexionó sobre los retos y oportunidades que presenta a la Iglesia el contexto actual. Habló desde la experiencia estadounidense de la transición de un “catolicismo cultural al catolicismo intencional”.

O’Malley señaló que en su país hace años el 75% de los católicos iba a Misa y como comunidad católica tenían sus propios hospitales, escuelas, medios de comunicación, clubes, organizaciones, entre otras; que dejaban ver un sentido de pertenencia a la institución; sin embargo, hoy en día las cosas han cambiado, “por dejadez o por decisión personal en la práctica muchos católicos se han alejado, con pocos remordimientos”; y muchos católicos que aún permanecen son fríos, pasivos o indiferentes.

El Arzobispo de Boston aseguró que esta realidad es compartida con las Iglesias protestantes tradicionales quienes han ido “reduciendo dramáticamente” sub población, mientras que las Comunidades eclesiales de talante evangélico y pentecostal están creciendo. “Esto que podría parecer un problema, es en realidad una oportunidad para el diálogo ecuménico”, señaló.

Necesarias acciones de protección a los menores en la Iglesia

Uno de los temas que abordó con “verdadera preocupación pastoral” fue el de la protección de los menores en el ámbito de la Iglesia. Calificó la situación vivida en muchas diócesis de Estados Unidos y del mundo como una “gran tragedia espiritual” y comentó sobre la Carta de protección a los menores, que el Episcopado Estadounidense ha adoptado como compromiso ante la sociedad, y donde se presentan los protocolos y líneas de acción para evitar, o atender los casos de pederastia cometidos por clérigos. Aseveró que la Iglesia “ha ido aprendiendo la lección” y están en un proceso de recuperación de la confianza. Por eso instó a la Iglesia en el Continente a aprender  de la dolorosa experiencia de los Estados Unidos.

Abordó también dos temas de importancia capital: el matrimonio y la migración. De este último señaló que la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) están plenamente comprometidos en impulsar una reforma migratoria integral que beneficie a tantos migrantes, particularmente a los hispanos, quienes “son una verdadera riqueza para la Iglesia, porque llevan consigo la fe”. Indicó que la USCCB está trabajando de manera estrecha con los obispos latinoamericanos para brindar una mejor atención a los compatriotas que han tenido que migrar.