Gilberto Hernández García |

El 3 de agosto de 2006 la indígena otomí Jacinta Francisco Marcial fue apresada injustamente por el supuesto delito de haber “secuestrado” a seis agentes de la extinta Agencia Federal de Investigaciones (AFI), junto con Alberta Alcántara y Teresa González. La mujer, miembro de la peregrinación a pie al Tepeyac de Santiago Mexquititlán, después de 28 meses de proceso, privada de su libertad, fue sentenciada a 21 años de prisión. Sin embargo, luego de una fuerte presión de parte de la sociedad civil, medios de comunicación y organismos defensores de derechos humanos, Jacinta fue liberada el 3 de septiembre de 2009  por desistimiento de la PGR. Alberta y Teresa fueron liberadas tiempo después.

La historia de esta injusticia la relatamos en el número 740 de El Observador en su edición impresa.

En días pasados se ha dado a conocer que el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa (TFJFA) determinó que la Procuraduría General de la República debe reparar el daño a Jacinta. La reparación económica del daño consiste en dos cantidades: la primera como indemnización del daño patrimonial y actualización calculada al 30 de abril de 2014, al no haber podido trabajar el tiempo que estuvo en la cárcel; la segunda por daño moral, “por haber lesionado su honor, sentimientos, vida privada, decoro, reputación y aspecto físico”.

Además, el tribunal determinó que la PGR debe reconocer la inocencia de Jacinta otorgándole una disculpa pública al menos en los mismos medios donde se difundió la acusación en su contra.

Jacinta, oriunda del pueblo otomí de Santiago Mexquititlán, desde que quedó libre señaló que perdonaba a los que llevaron a cabo esa injusticia y dejó las cosas “en manos de Dios”. Sin embargo dijo que buscaría la justicia para “sentar el precedente” y evitar que en lo futuro se sigieran cometiendo este tipo de injusticias, particularmente contra las personas indígenas.  “Estar feliz no, lo que yo hago y pido al estar aquí es justicia, porque no es por el dinero, yo siempre he trabajado y me gusta trabajar y voy a seguir trabajando, como siempre”, afirmó luego de conocer la resolución del TFJFA.

Cabe recordar que en noviembre del año pasado, el TFJFA dictó un fallo similar para Alberta y Teresa, con lo que sentó un precedente histórico en lo que respecta a la reparación del daño en nuestro país. Sin embargo, dichas sentencias no fueron aceptadas por la PGR y siguen en revisión.